El 2 de febrero de 2026, Adif, la entidad pública encargada de gestionar la red ferroviaria en España, ha solicitado a Renfe, Iryo y Ouigo que suspendan los últimos servicios de alta velocidad entre Madrid y Barcelona. Esta medida tiene como objetivo permitir más tiempo para realizar labores de mantenimiento en las vías durante la noche.

Según fuentes de Adif, esta nueva medida entrará en vigor a partir del 2 de febrero y afectará exclusivamente a la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona. La decisión se ha tomado en medio de un aumento notable de incidencias reportadas por los maquinistas, especialmente después del accidente de Adamuz, en Córdoba. Esta situación ha obligado a implementar reducciones temporales de velocidad por motivos de seguridad.
Las restricciones de velocidad han comenzado a provocar retrasos continuos en la red ferroviaria, de tal manera que los trenes programados para llegar al final del día están arribando en ocasiones ya de madrugada. Esto coincide con el horario en que Adif lleva a cabo las tareas de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria.
Entre las tareas de mantenimiento se incluye la verificación de las incidencias reportadas por los maquinistas. Si no se dispone de tiempo suficiente para realizar estas verificaciones, las limitaciones de velocidad se mantienen al día siguiente, generando así un ciclo continuo de retrasos y problemas operativos.
Ante esta situación, Adif ha decidido suprimir los últimos servicios del día para permitir que los equipos de mantenimiento realicen las tareas necesarias de conservación de la infraestructura sin la interferencia de los servicios comerciales. Esta decisión busca mejorar la seguridad y la puntualidad de los trenes de alta velocidad en el corredor entre Madrid y Barcelona.
