El pasado diciembre, la activista keniana Truphena Muthoni estableció un nuevo récord Guinness al lograr la maratón más larga abrazando un árbol, un impresionante total de 72 horas. Este hito, reconocido por Guinness World Records, no solo marca un logro personal para Muthoni, sino que también busca difundir un contundente mensaje sobre la protección del planeta. Muthoni, de 22 años, pulverizó su anterior récord de 48 horas, que había establecido en un intento previo.
«El primer intento fue una declaración, una forma de reintroducir a la humanidad en la Tierra a través de un acto simple e íntimo», reflexionó Muthoni.
Su segundo intento fue más que un símbolo; representó un compromiso profundo. Según Muthoni, el mundo necesita más que solo simbolismo; requiere perseverancia y el compromiso de cuidar el planeta a largo plazo.
Cuidar el planeta exige constancia
En sus propias palabras, «hacerlo dos veces fue mi forma de demostrar que la acción climática no es algo puntual, sino una responsabilidad sostenida». Para prepararse para su primer intento, Muthoni decidió ayunar y reducir su consumo de agua, lo que resultó ser perjudicial para su salud, ya que causó una presión innecesaria en sus riñones y aumentó el riesgo de complicaciones graves.
Sin embargo, en su segundo intento, cambió su enfoque y aumentó su hidratación semanas antes del reto. «Esto -explicó- marcó una diferencia notable: no me cansé en absoluto durante el intento. El principal desafío que experimenté fue la somnolencia, principalmente porque no dormí bien la noche antes del récord».
Hug the Earth, una iniciativa global
El logro de Muthoni no solo supera el anterior récord de 16 horas y 6 segundos establecido por la activista ugandesa Faith Patricia Ariokot en 2024, sino que también está vinculado a su iniciativa «Hug the Earth» («Abraza la Tierra»). Además, Muthoni es embajadora de la «Campaña de los 15.000 millones de árboles» en Kenia, reflejando su dedicación al cuidado del medio ambiente.
Después de enfrentar problemas de salud debido a la restricción hídrica, se dio cuenta de que su preparación tenía que ser más consciente. Ajustar su enfoque para aumentar la hidratación no solo mejoró su resistencia, sino que le permitió afrontar el desafío con mayor efectividad, identificando la privación del sueño como su mayor obstáculo.
En resumen, el récord de Muthoni es un potente recordatorio de que el cuidado del planeta requiere no solo acciones individuales, sino un compromiso colectivo y sostenible hacia un futuro más verde.
