Muchas personas le tienen miedo a la movilidad eléctrica, pero una famosa marca está desmintiendo los mitos sobre los coches eléctricos, demostrando que su batería es prácticamente inmortal, ya que sigue intacta a pesar de recorrer casi medio millón de kilómetros.
Los mitos de la movilidad eléctrica
En búsqueda de un transporte que sea amigable con nuestro planeta, los coches eléctricos han ganado protagonismo, ya que son eficientes, atractivos y, lo más importante, no liberan gases contaminantes. Sin embargo, muchas personas no se atreven a dejar de lado los clásicos coches de gasolina por el miedo que le tienen a las baterías.
Uno de los mitos más comunes es que las baterías de los coches eléctricos tienen una vida útil corta y que su reemplazo es costoso. Sin embargo, una marca está demostrando lo contrario, con un coche que ha superado todas las expectativas.
El coche eléctrico que rompe los mitos
La protagonista de esta hazaña es Tesla, la famosa marca de Elon Musk, que ha demostrado que las baterías de los coches eléctricos pueden ser realmente sorprendentes, siendo el Tesla Model 3 un claro ejemplo.
Mientras los robotaxis conquistan el mundo, este coche ha recorrido más de 400.000 kilómetros y su batería se encuentra en un estado sorprendentemente bueno. Esto demuestra que la longevidad del coche eléctrico no es una promesa, sino una realidad.
La historia se desarrolló en Australia, donde un Tesla Model 3 alcanzó los 410.000 kilómetros con su motor y batería originales, y el dueño compartió los detalles del kilometraje y del estado de la batería en redes sociales, volviéndose viral.
Más de un millón de personas vieron los datos, que mostraron que el coche todavía conservaba entre el 88% y el 90% de su capacidad original, lo que indica que, con la tecnología actual, una vida útil de medio millón de kilómetros es una expectativa más que realista.
Más que un simple ahorro
La duración de la batería sorprendió a todos. Más allá de lo resistente que es, el ahorro económico fue una de las mayores sorpresas, dado que recorrer los mismos 410.000 kilómetros en un coche de gasolina habría costado al dueño más de 44.000 euros solo en combustible.
En cambio, recargar el coche eléctrico únicamente costó 13.000 euros gracias a las tarifas especiales de electricidad para estos coches, lo que se traduce en un ahorro de 31.000 euros para el bolsillo del dueño, más el ahorro en mantenimiento.
A diferencia de los grandes gastos de mantenimiento de un coche de gasolina, como cambios de aceite, filtros o frenos, el único gasto considerable en el Tesla fue la reparación de unos soportes del motor, que costaron apenas 130 euros en repuestos.
La verdad sobre la batería inmortal
Luego de este impresionante logro, es natural preguntarse: ¿por qué duran tanto estas baterías? La duración y resistencia no es casualidad, sino el resultado de una combinación de factores.
Por un lado, el modelo de Tesla en este caso utilizaba una batería de fosfato de hierro y litio (LFP), que son muy resistentes y menos propensas a la degradación. Por otro lado, la forma en que su dueño la cargaba fue clave para mantenerla como nueva.
El propietario utilizó la carga rápida solo para el 29% de sus recargas, mientras que el 71% restante se hizo con carga lenta, una práctica mucho más beneficiosa para la vida útil de la batería. Pero, ¿por qué es importante esto?
La mayoría de los expertos coinciden en que la durabilidad de una batería de coche eléctrico se mantiene si se evitan las cargas y descargas extremas de forma constante y se gestiona correctamente la temperatura. Por lo tanto, si tienes un coche eléctrico, es clave que conozcas estos datos.
El coche eléctrico de Tesla nos enseña varias lecciones y demuestra que, si cuidamos las baterías, estas pueden tener mucha más resistencia y durabilidad de la que hubiéramos imaginado. Esto podría ser la clave para que más personas se atrevan a transicionar a la movilidad eléctrica, especialmente ahora que China está invadiendo el planeta con estos coches.
