MADRID, 16 de enero de 2024
Los hogares españoles han superado por primera vez los niveles de renta mediana registrados en 2001, en un contexto marcado por el impulso de la creación de empleo. Sin embargo, la riqueza neta no ha alcanzado los niveles anteriores a la crisis financiera.
La ‘Encuesta Financiera de las Familias’, publicada este jueves por el Banco de España, muestra que la renta mediana en 2023 ha superado por primera vez el nivel de 2001, que es el máximo en el periodo observado desde que esta publicación se elabora, comenzando en 2002 y con carácter bienal desde 2020.
A diferencia de la renta, la riqueza neta todavía no ha recuperado los niveles previos a la crisis financiera, a pesar de haber registrado un crecimiento entre 2022 y 2024, según el informe del Banco de España.
La encuesta compara los datos de 2022 y 2024, un periodo marcado por múltiples perturbaciones que han influido de manera significativa en la evolución de la actividad, los precios y las condiciones de financiación, afectando en última instancia la situación económica y financiera de los hogares.
Después de un periodo caracterizado por el encarecimiento de la energía y de otras materias primas, así como por el notable repunte de la inflación, en 2024 se consolidó una fase de crecimiento relativamente robusto, desinflación gradual y relajación de las condiciones financieras, aunque en un entorno internacional todavía complejo e incierto.
En este contexto, la renta anual media de los hogares españoles en 2023 se situó en 46.300 euros y la renta mediana en 36.100 euros, lo que supone un aumento del 4,6% y del 7,8%, respectivamente. Estos incrementos reflejan una firme recuperación de la tendencia de crecimiento observada entre 2013 y 2019, tras el parón registrado entre 2019 y 2021.
Este hito es significativo, ya que se supera por primera vez el nivel mediano de renta correspondiente a 2001, el primer año disponible en la serie recogida por la encuesta para la renta anual.
EL MAYOR AUMENTO DE RENTA SE CONCENTRA EN LA PARTE INFERIOR
Por grupos de hogares, la renta mediana y la renta media han aumentado en general, aunque la intensidad de estos crecimientos varía según el grupo. El crecimiento de la mediana es más pronunciado en los tramos bajos e intermedios de la distribución: aumenta un 14,6% en el 20% inferior, un 9,4% entre los percentiles 20 y 40, un 7,8% entre los percentiles 40 y 60, y un 5,2% entre los percentiles 60 y 80.
En los grupos de renta alta, el crecimiento es más moderado; de hecho, en la decila superior, la mediana incluso desciende un 1,4%, aunque la media sigue aumentando, concretamente un 1,6%.
Los incrementos de renta entre 2021 y 2023 son especialmente notables en los hogares más jóvenes y en los de mayor edad: entre los menores de 35 años, la mediana crece un 6,2%, mientras que para los mayores de 74 años los aumentos son del 10,7% y del 12,9% para aquellos que se encuentran entre 65 y 74 años.
En cuanto a la situación laboral, la evolución también presenta disparidades. La mediana aumenta un 3,2% entre los hogares cuyo cabeza de familia es asalariado, un 1,9% entre los encabezados por autónomos y un destacado 11,2% en aquellos encabezados por jubilados. El aumento más notable se observa entre los hogares cuyo cabeza de familia está inactivo o desempleado, donde la mediana crece un 17,3% y la media un 14,2%.
LA RIQUEZA NETA NO SE HA RECUPERADO
Para el año 2024, la riqueza neta mediana de las familias es de 160.800 euros y la media de 344.700 euros. Entre finales de 2022 y finales de 2024, la riqueza neta mediana de los hogares ha aumentado un 6%, mientras que la riqueza media creció un 3%.
Estos incrementos continúan la senda de crecimiento de la riqueza neta iniciada en 2017, aunque son algo superiores a los observados en el periodo anterior (2020-2022).
A aún así, a diferencia de la renta, la riqueza neta no ha recuperado los niveles previos a la crisis financiera. Se aprecian aumentos generalizados de la mediana en casi todos los grupos de riqueza, especialmente en la parte baja de la distribución. En concreto, la riqueza neta mediana aumenta un 44,5% en el cuartil inferior, mientras que en la decila superior, que agrupa a los hogares más ricos, la mediana cae un 3,7%, aunque la media aumenta un 1,5%.
Según el Banco de España, este fenómeno podría relacionarse con el hecho de que los hogares con menos riqueza han estado recortando o cancelando sus deudas.
CONTINUACIÓN DE LA MODERADA CONTENCIÓN DE LA DESIGUALDAD
De acuerdo con el Banco de España, estos desarrollos a lo largo de la distribución de la riqueza neta representan la continuación de la moderada contención de la desigualdad y concentración observada entre 2020 y 2022, después de los aumentos registrados desde 2005, especialmente durante el periodo de 2011 a 2014.
La encuesta del Banco de España certifica que la concentración de la riqueza neta en manos del 1% y del 10% más rico se mantiene estable entre 2022 y 2024. En concreto, el porcentaje de riqueza neta que detenta el 10% de los hogares más ricos se sitúa en el 52,9% en 2024, una cifra inferior al 53,6% de 2022 y al máximo de 54,3% alcanzado en 2020. Por otro lado, el 1% de los hogares más ricos concentra el 21,6% de la riqueza neta, aunque no alcanza el récord del 22,9% de 2020.
Además, se obvservan cambios relevantes por régimen de tenencia de vivienda y por composición del hogar. Entre los propietarios de su vivienda principal, la riqueza neta mediana aumenta un 8,4%, mientras que entre los no propietarios el avance es del 18,3%, aunque estos últimos continúan presentando niveles de riqueza neta muy reducidos.
LA DEUDA PARA ADQUISICIÓN DE VIVIENDA CONSTITUYE EL 64,6% DEL TOTAL
A finales de 2024, la deuda de los hogares representaba el 8,1% del valor total de sus activos, una cifra que implica una disminución de 1,1 puntos porcentuales respecto a 2022. La deuda pendiente para la adquisición de la vivienda principal constituía el 64,6% del total de la deuda de los hogares, mientras que la deuda para la compra de otras propiedades inmobiliarias representaba el 17,3%, y las otras deudas pendientes el 18%.
Según la encuesta, un 54% de los hogares tenían algún tipo de deuda a finales de 2024. Entre los hogares endeudados, el importe mediano pendiente era de 29.900 euros. Un 25% de los hogares arrastraban deudas pendientes por la compra de su vivienda principal a finales de 2024, porcentaje que aumenta con la renta, aunque se modera en el grupo de ingresos más altos. Según la edad, este porcentaje alcanza su máximo entre los hogares cuyo cabeza de familia tiene entre 45 y 54 años (40,1%). La cantidad mediana de deuda pendiente por la compra de
FUENTE
