
Archivo – El líder de VOX, Santiago Abascal – Eduardo Parra – Archivo
En Madrid, el 26 de diciembre, Vox ha denunciado la «voracidad legislativa» de la Unión Europea. A través de una proposición no de ley registrada en el Congreso, el partido ha propuesto realizar una simplificación normativa a nivel comunitario que supere los llamados paquetes de simplificación «ómnibus».
Con esta campaña, que será debatida en la Comisión de Industria y Turismo, Vox, liderado por Santiago Abascal, exige «poner fin al aumento desmesurado de la actividad legislativa comunitaria» y aboga por un proceso amplio y efectivo de simplificación normativa.
Desde Vox, se argumenta que es necesario frenar la sobrerregulación a nivel europeo para preservar la actividad industrial y el empleo. Según el grupo parlamentario, la Unión Europea ha experimentado en los últimos años un aumento notable en su actividad legislativa, adoptando cerca de 13.000 actos legislativos, en contraste con los aproximadamente 5.000 actos aprobados por el Congreso de Estados Unidos.
El partido también denuncia que dicha sobrerregulación está «imponiendo costes adicionales considerables a las empresas», lo que perjudica de manera grave a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y favorece indirectamente a las compañías no europeas, que no están sujetas a las mismas condiciones normativas.
Contra las directivas de sostenibilidad
Vox se dirige específicamente contra las directivas europeas relacionadas con la información corporativa en materia de sostenibilidad y sobre la diligencia debida de las empresas en el mismo ámbito. El partido sostiene que estas directivas impactarán negativamente a más de 1.000 compañías solo en España, que deberán destinar más de un millón de euros anuales para cumplir con las exigencias burocráticas que resultan de estas normativas.
En este contexto, Vox solicita la derogación de ambas directivas y propone reforzar la realización de evaluaciones de impacto para analizar cómo las nuevas iniciativas comunitarias podrían afectar a las empresas, con el objetivo de contribuir a la reducción de la carga administrativa sobre ellas.
«Resulta imperativo que España trabaje y presione dentro de las instituciones europeas para detener la desmesurada producción normativa comunitaria», concluye Vox.
