MADRID 20 Nov. (EUROPA PRESS) – Un informe del Centro de Estudios, Formación y Análisis Social de la Fundación Universitaria San Pablo CEU (CEU-CEFAS) ha mostrado que el sistema sanitario español mantiene su eficiencia y que se encuentra entre los sistemas con «mejores resultados del mundo», pero al mismo tiempo sufre un «creciente» deterioro y desigualdades territoriales.
Los autores del texto han destacado que el sistema sanitario muestra señales de agotamiento estructural, con «listas de espera récord», diferencias importantes entre las comunidades autónomas y con una «decreciente» productividad.
Se recoge que las listas de espera quirúrgicas han alcanzado su «máximo histórico» con más de 850.000 pacientes pendientes de intervención, el doble que en 2010. Además, el tiempo medio de espera supera los 120 días, con diferencias notables entre comunidades autónomas: menos de 70 días en Madrid o País Vasco, frente a más de 160 en Andalucía o Castilla La Mancha. También se registran tiempos para consultas «disparados» hasta los 100 días, frente a los 60 de hace una década.
Asimismo, el texto muestra que la gestión descentralizada del sistema sanitario en 17 comunidades autónomas ha generado «desigualdades notables en calidad, acceso y eficiencia». El envejecimiento demográfico y el incremento de la población inmigrante añaden aún más presión al sistema público.
A todo ello se suma la «fuga de talento sanitario», una situación que afecta especialmente a los médicos más jóvenes debido a los bajos salarios, la temporalidad y la sobrecarga asistencial, lo que ha llevado a «miles de profesionales españoles» a emigrar a otros países europeos en busca de mejores condiciones.
Una «alta calidad» a pesar de los desafíos
A pesar de estas dificultades, el sistema continúa ofreciendo una atención «de alta calidad» y con resultados de salud «excepcionales», todo ello con un menor gasto por habitante que los grandes países europeos. «España destinó un 9,6 por ciento del PIB en 2023 a Sanidad (sumando gasto público y privado), frente a más del 10 por ciento de media en Europa Occidental. Con menos gasto por habitante que los grandes países europeos, el sistema español obtiene mejores resultados globales de salud, demostrando una alta eficiencia comparativa», han incidido.
La población española también mantiene una de las mayores esperanzas de vida del planeta, con 83,3 años en 2023, superando la cifra de países como Francia, Alemania o Reino Unido. Además, la Comunidad de Madrid encabeza el ranking mundial de capitales con 85,1 años de esperanza de vida en el mismo año.
Parte de este «éxito», según el informe, recae sobre el modelo mixto público-privado, ya que el 26 por ciento del gasto sanitario total proviene del sector privado, lo que alivia la carga del sistema público y garantiza un acceso «ágil y complementario» a la atención médica.
Recentralización del sistema sanitario para revertir el deterioro
Para lograr revertir este deterioro y asegurar la sostenibilidad del sistema, los autores del documento han propuesto diversas medidas, como la recentralización «en la medida de lo posible» de la sanidad pública, así como la compartición de recursos entre comunidades autónomas.
Los expertos han subrayado la necesidad de alcanzar una «inmigración neta cero» hasta que el país se acerque al pleno empleo, pues han considerado que «sin la llegada de varios millones» de extranjeros sería «mucho menor» el problema de las listas de espera en la sanidad pública.
También han señalado que «la sanidad pública no puede ser gratis para personas sin tarjeta sanitaria española o permiso de estancia en España. Una cosa es no dejar urgencias médicas sin atender, y otra que esto sea gratis para quienes no tengan permiso de residencia legal en España».
En relación a ello, han propuesto que los usuarios de la sanidad pública conozcan el valor de mercado del coste en que se incurre para atenderlos, sugiriendo la entrega de una factura proforma, que se deba abonar o no, de lo que cuestan al estado los servicios médicos y los medicamentos que cada persona consume, considerando que sería «muy educativo», facilitaría los copagos y podría ser «disuasorio para una parte de la población que actualmente percibe estos servicios como gratuitos».
El informe también aconseja una «progresiva desfuncionarización» de la sanidad pública, de manera que los profesionales médicos no sean funcionarios, donde el empleo sea «inamovible de por vida salvo casos excepcionales» y con «la menor productividad promedio inherente» frente a los trabajadores privados.
Asimismo, incluye peticiones como la desgravación en IRPF por gasto en sanidad, considerando que el consumo de sanidad privada «descarga de pacientes y costes» a la pública; y delegar en las farmacias la realización de pruebas diagnósticas simples, y el afinar la dosificación de la medicación correspondiente.
Para lograr una mayor retención del talento sanitario, los autores del documento han pedido implementar políticas activas como el establecimiento de incentivos salariales y de desarrollo profesional, promoviendo la jubilación más tardía de «los buenos profesionales médicos».
Otras de las recomendaciones incluyen el refuerzo de la colaboración público-privada para optimizar recursos y reducir las listas de espera; impulsar la medicina preventiva y personalizada, con mayor inversión en tecnología, inteligencia artificial y atención primaria; promover la educación sanitaria e introducir copagos por visitas médicas para fomentar el uso racional de los recursos; así como aumentar la transparencia y control en la gestión de productividad, resultados, costes y eficiencia de los servicios autonómicos.
