SAN SEBASTIÁN, 11 Nov. (EUROPA PRESS) – Un estudio realizado por el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) y publicado en la revista Nature Aging revela que el multilingüismo puede ser un factor protector para mantener la juventud al ralentizar los procesos biológicos del envejecimiento. Este estudio analizó datos de más de 86.000 personas de 27 países europeos, mostrando que aquellos que hablan varios idiomas experimentan un envejecimiento bioconductual más lento en comparación con los que solo dominan uno.
El impacto del multilingüismo en la salud cerebral
Los investigadores explicaron que, además de su valor cultural y social, hablar varias lenguas puede proteger la salud cerebral y física. El estudio, liderado por Lucia Amoruso, profesora asociada Ikerbasque e investigadora de BCBL, destaca que las personas multilingües tienen la mitad de probabilidades de mostrar signos de envejecimiento acelerado en comparación con quienes hablan solo un idioma, que enfrentan el doble de riesgo de un envejecimiento prematuro.
Modelos de inteligencia artificial en la investigación
Para llevar a cabo este estudio, los expertos utilizaron modelos de Inteligencia Artificial que analizan miles de perfiles de salud y comportamiento. Se estimó la edad biológica de los participantes y se calculó la brecha de edad conductual (BBAG), que indica la diferencia entre la edad predicha y la edad cronológica. Al recoger datos sobre factores de riesgo, como hipertensión y diabetes, así como factores protectores, se pudo concluir que el aprendizaje y uso de idiomas activos generan una red cerebral que refuerza la resiliencia a lo largo de la vida.
Hallazgos concluyentes sobre el multilingüismo
Los resultados del estudio mostraron que, a pesar de ajustar por diferentes factores lingüísticos, sociales y sociopolíticos, el impacto positivo del multilingüismo en la salud se mantuvo significativo. Así, el aprendizaje de nuevas lenguas se transforma en una herramienta accesible y económica, promoviendo un envejecimiento saludable y complementando otros factores como la creatividad y educación.
Estos hallazgos son un claro indicio de que el multilingüismo no solo aporta beneficios comunicativos, sino que también juega un papel crucial en la salud cognitiva y el bienestar a lo largo de la vida.
