
MADRID 7 Ene. (EUROPA PRESS) – El jefe del Grupo de Metástasis Cerebral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Manuel Valiente, ha asegurado que en un plazo de cinco a diez años habrá más y mejores tratamientos para la metástasis cerebral.
Así lo indica Valiente en una revisión que firma en la revista ‘Trends in Cancer’ como primer autor junto a investigadores de Europa y Estados Unidos. «Los hallazgos de estos años están reconfigurando las estrategias terapéuticas; hay ensayos clínicos que abordan específicamente la metástasis cerebral. Estos avances están transformando el panorama clínico, ofreciendo esperanza para la prevención y el tratamiento» de esta enfermedad, indica el investigador.
Valiente llegó al CNIO en 2015 con el objetivo de mejorar la vida de las personas con metástasis cerebral. Diez años después, la investigación de su grupo ha dado lugar a dos ensayos clínicos actualmente en marcha, a una herramienta para saber qué fármaco funciona mejor en cada paciente y a resultados que impulsan cambios de paradigma. Varios de estos resultados están a punto de ser presentados.
Uno de sus grandes proyectos, ‘ALTERbrain’, financiado con casi 2.000.000 euros por el Consejo Europeo de Investigación, ha permitido descubrir que la metástasis a menudo interfiere con la actividad de las neuronas, la ‘hackea’, y esto puede causar graves problemas cognitivos que empeoran la calidad de vida.
Hasta ahora, ni siquiera se buscaba la manera de tratar el efecto de la metástasis sobre la manera de pensar y comportarse, pues se atribuía a la mera presencia física del tumor en el cerebro, conocido como efecto masa. Ahora, Valiente es optimista: «Estoy seguro de que dentro de cinco, diez años vamos a encontrar estrategias terapéuticas para reducir y/o prevenir esta disfunción cerebral».
Para el investigador, hay una necesidad clínica no cubierta y urge encontrar terapias específicas para la metástasis cerebral. Hasta un 30 % de los pacientes de cáncer desarrollan metástasis cerebral, sobre todo de tumores de mama, pulmón, piel y colon/recto. Sin embargo, no existe un tratamiento específico para estas personas más allá de la cirugía y la radioterapia.
Además, se plantea la paradoja de que, a medida que las mejoras en el tratamiento de los cánceres primarios prolongan la supervivencia, hay más tiempo para que la metástasis cerebral se presente. Por ello, la incidencia de esta enfermedad está en aumento.
Estamos dejando escapar oportunidades terapéuticas
Los resultados del grupo del CNIO promueven un cambio conceptual: la metástasis cerebral es una enfermedad con entidad propia, no una mera extensión del tumor primario, como se ha entendido hasta ahora. Este cambio impacta en la búsqueda de tratamientos.
Los datos sugieren que tratar la metástasis según el tumor del que proviene, como se hace hoy, «es insuficiente», afirma Valiente. «Vemos que hay fármacos potencialmente efectivos para tratar las metástasis que no están necesariamente ‘encima de la mesa’ del oncólogo, porque no son los que corresponden al tratamiento del tumor primario. Nuestros hallazgos sugieren que estamos dejando escapar oportunidades terapéuticas», explica.
El grupo del CNIO ha logrado estos resultados gracias al primer banco mundial de muestras vivas de metástasis cerebral, ‘RENACER’, y a una plataforma para ensayar fármacos de manera personalizada que estas muestras han permitido desarrollar, ‘METPlatform’. Desde el CNIO subrayan que ambos recursos, repositorio y plataforma, son herramientas de investigación innovadoras aclamadas por la comunidad internacional de neuro-oncología.
‘RENACER’ surgió de una necesidad imperiosa. Cuando se estudia la metástasis cerebral, lo primero es aportar más opciones al paciente, y para ello necesitábamos muestras. Las que nos enviaban los dos hospitales con los que colaborábamos no eran suficientes. Con el Biobanco del CNIO, lanzamos la iniciativa de crear una red nacional sin saber si funcionaría, y ha sido un gran éxito. La respuesta fue inmediata y muy positiva. En cuatro años, 21 hospitales de toda España aportan muestras; ahora esperamos ampliar la red a Europa», apunta Valiente.
Respecto a ‘METPlatform’, cuando la plataforma cuente con las aprobaciones regulatorias, permitirá que la muestra sobrante del uso clínico necesario para el diagnóstico del paciente sea utilizada para probar múltiples opciones terapéuticas antes de aplicarlas al mismo paciente.
‘METPlatform’ eleva la medicina de precisión al siguiente nivel, construyendo una estrategia terapéutica más allá del tumor primario —que en general no es lo que causa la muerte del paciente— y permitiendo enfocarse en la metástasis, que se asocia con la gran mayoría de las muertes por cáncer, dice Valiente.
Ahora, con los nuevos resultados de ‘METPlatform’, los investigadores están comprendiendo las bases moleculares que podrían explicar por qué algunas metástasis cerebrales alteran la comunicación neuronal y otras no. Este es el primer paso para diseñar estrategias para evitar dicho fenómeno.
Valiente aspira a poder acompañar las muestras, en un futuro próximo, de una evaluación cognitiva de los pacientes donantes. «Estamos explorando estrategias innovadoras basadas en test online y otras con inteligencia artificial. El objetivo es siempre el mismo: una investigación centrada en mejorar la vida de las personas con metástasis cerebral», concluye el investigador.
