El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 7 de noviembre de 2025 que su Gobierno ha demandado a California debido a un plan de redistribución de distritos electorales que, según él, daría cinco escaños adicionales al Partido Demócrata en el Congreso. La demanda argumenta que dicha medida viola la Constitución estadounidense al presentar un supuesto sesgo racial a favor de los latinos.
El pasado 4 de noviembre, los votantes californianos aprobaron por mayoría (64,4 %) la Proposición 50, una medida que busca una redistribución temporal de los mapas electorales, lo que constituyó un duro golpe para la Casa Blanca y exacerbó la tensión con el gobernador demócrata Gavin Newsom.
Tensión entre el Gobierno Trump y California
Según la demanda, el Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) sostiene que hay numerosas pruebas que indican que la Legislatura de California diseñó un nuevo mapa territorial donde predomina la población latina, lo cual, a su juicio, contraviene la Cláusula de Igualdad de Protección.
La fiscal general, Pamela Bondi, declaró en una nota de prensa: “El plan de redistribución de distritos de California es un descarado intento de acaparar poder que pisotea los derechos civiles y ridiculiza el proceso democrático”. Bondi también criticó al gobernador Newsom por intentar consolidar “el dominio de un solo partido y silenciar a millones de californianos”.
Bill Essayli, fiscal federal para California, comentó que el DOJ está actuando rápidamente para evitar que estos mapas, que considera ilegales, influyan en las elecciones de medio término programadas para el próximo año.
Asonada contra el gobernador
La demanda fue presentada en el Tribunal de EE.UU. para el Distrito Central de California y forma parte de una serie de acciones contra Newsom, quien ha liderado la respuesta a la controversia generada por la medida del presidente republicano. Newsom había dado a Trump la oportunidad de detener esta redistribución, que normalmente se realiza cada diez años basado en las cifras del censo.
Ante la negativa de los republicanos, Newsom, acompañado de prominentes figuras demócratas como el expresidente Barack Obama, promovió el voto a favor de la Proposición 50, impulsando la redistribución que afectará a regiones tradicionalmente republicanas en el Valle Central de California, una área predominantemente agrícola.
La Casa Blanca había prometido llevar a la justicia el plan californiano aprobado por los votantes, a diferencia del plan de Texas, que fue aprobado por la Legislatura de ese estado dominada por los republicanos.
Los esfuerzos por redefinir los mapas electorales están en marcha en más de diez estados republicanos, donde las legislaturas han aprobado o buscan aprobar cambios antes de las elecciones de medio término. Sin embargo, otros estados demócratas están siguiendo el ejemplo de California.
