Después de las fiestas navideñas, las Urgencias vuelven a llenarse de pacientes con gripe, catarros e infecciones respiratorias. Sin embargo, no todas las situaciones evolucionan de la misma manera ni requieren atención inmediata. Mientras algunas personas apenas presentan síntomas y continúan con su vida diaria, en otras el cuerpo lanza señales claras de alarma.
Saber interpretar cómo responde nuestro organismo —diferenciar lo esperable de lo peligroso— es clave para no saturar los servicios sanitarios y, sobre todo, para acudir a tiempo cuando una infección respiratoria puede estar complicándose. Por ello, entrevistamos a la enfermera de urgencias y emergencias, y vicepresidenta de enfermería de SEMES (Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias), Carmen Casal, quien reconoce que las Urgencias están colapsadas tras las reuniones navideñas.
Principales signos de alarma
Carmen Casal subraya que no todos los cuerpos se adaptan a la enfermedad de igual manera y entre los signos de alarma que hay que tener en cuenta a la hora de acudir a un servicio de Urgencias se encuentran:
- Dificultad real para hablar: No poder terminar una frase; la disnea o dificultad para respirar, la piel que se pega al tórax, que requiere mucho esfuerzo para respirar. Esta persona necesita oxígeno.
- Coloración permanente en labios y en uñas: La cianosis es una coloración azulada en pies, dedos de la mano y nariz que puede ser provocada por el frío. Si la persona está abrigada y permanece de ese color azul durante un período prolongado, indica que le falta oxígeno en las partes distales del cuerpo.
- Fiebre recurrente: Si hay una fiebre de inicio brusco que desaparece, pero que a los dos o tres días vuelve a presentarse, podría indicar una sobreinfección respiratoria. «Con una fiebre, podemos recurrir al médico del centro de salud, pero no nos va a prescribir un antibiótico de inmediato. El uso indiscriminado de antibióticos puede hacer que cuando realmente sean necesarios, no tengan efecto. Además, estos procesos catarrales o respiratorios tienen su tiempo de curación», enfatiza Casal.
El papel del triaje enfermero en Urgencias
La enfermera de triaje en Urgencias señala que la falta de aire a la hora de respirar genera mucha ansiedad en los pacientes. Por ello, se intenta identificar a tiempo el problema, preguntando a la persona por su motivo de consulta y observando cómo se expresa. «Si le cuesta respirar o acabar las frases, eso indica que tiene disnea o sensación subjetiva de falta de oxígeno importante. Si puede hablar bien, se le piden pequeños esfuerzos para evaluar cómo respira. Hay varios grados de disnea que se pueden cuantificar. Siempre depende de cómo afecta esa disminución de oxígeno al propio paciente», sostiene esta experta.
Casal también destaca que la enfermera de triaje tiene un papel fundamental en los servicios de Urgencias, ya que es la primera que clasifica al paciente según la gravedad, pudiendo atender de forma inmediata a aquellos que lo requieren.
