La nueva estrategia de Tesla
El Tesla Model Y es hoy el coche eléctrico más vendido del mundo, pero está sufriendo con la llegada de rivales chinos que ofrecen SUVs con mucha tecnología y precios agresivos. La respuesta de Tesla será quitar los lujos innecesarios para bajar el precio de entrada y evitar que el cliente se vaya a la competencia.
Simplificar el Model Y actual es la forma más rápida y lógica que tiene Tesla para defender su cuota de mercado. Actualmente, el Model Y cuesta entre 45.000 y 62.000 euros en Europa, pero con esta nueva versión, el precio de salida filtrado podría ser de 39.990 €.
El precio aún se siente un poco alto, pero si logran bajarlo a unos 35.000 euros, como se rumorea que sería posible, podrían arrasar con la competencia china, ya que la gente preferiría comprar un coche que le transmita confianza, tal como lo hace este curioso transporte multiusos.
Un adiós a los lujos ‘innecesarios’
Para lograr esa reducción de precio, se sugiere que tendremos que sacrificar varias cosas en el coche. En el diseño exterior, por ejemplo, las imágenes que acompañan a las filtraciones muestran una reducción en el atractivo visual.
Esto significa que habrá que decirle adiós a algunos detalles que distinguen a Tesla, como la llamativa luz diurna de LED que recorre el frontal del coche y el espectacular techo de cristal panorámico, que será reemplazado por un techo fijo.
Las llantas de diseño llamativo serán cambiadas por unas nuevas, llamadas Aperture, de 18 pulgadas, más enfocadas en la eficiencia que en la estética. Básicamente, el Model Y Standard tendrá una apariencia más sencilla, un frontal más limpio, pero con menos adornos.
Un ataque directo a China
El verdadero campo de batalla en Europa ya no es quién tiene el coche más rápido, sino quién tiene el más asequible. Al ofrecer un Model Y más simple pero más barato, Tesla defiende su mercado de las marcas chinas, obligándolas a seguir bajando precios o a no ganar clientes tan fácilmente.
Al mismo tiempo, aprovecha su marca, ya que, aunque el coche tenga menos equipamiento, la gente probablemente preferirá el nombre ‘Tesla’ y su red de carga ya establecida. No podemos negar que la marca de Elon Musk tiene un prestigio envidiable.
Sin duda, es una estrategia arriesgada, ya que elimina características que son muy valoradas. Sin embargo, es el movimiento más rápido que tiene Tesla para asegurar que, sin importar cuánto compitan los fabricantes chinos, el Model Y siga siendo la opción preferida por su relación calidad-precio. No obstante, China está tomando un camino muy extraño con sus coches.
