Stellantis ha confirmado que comenzará a fabricar vehículos eléctricos de la plataforma Leapmotor en su planta de Zaragoza a partir del segundo semestre de 2026. Esta información fue revelada por su consejero delegado, Antonio Filosa, durante la presentación de los resultados financieros correspondientes al año 2025.
La decisión refuerza el papel de la factoría española dentro de la estrategia industrial del grupo en Europa, en un momento caracterizado por la reorganización interna y el replanteamiento parcial de su hoja de ruta hacia la electrificación.
Zaragoza fabricará vehículos eléctricos de Leapmotor
El grupo automovilístico dará inicio a la producción local de vehículos eléctricos de la marca Leapmotor en España durante el segundo semestre de 2026.
Stellantis se encuentra en un proceso de reestructuración, reflejado en gastos extraordinarios que ascienden a 25.400 millones de euros. En este contexto, el grupo ha suspendido ciertos proyectos eléctricos, reactivado los motores de combustión y emprendido un profundo reajuste estratégico.
En el año 2025, las ventas de Stellantis alcanzaron 5.484,00 millones de vehículos, lo que representó un aumento de solo el 1 %. Los ingresos cayeron un 2 %, situándose en 153.500,00 millones de euros, presionados por la depreciación del dólar y las restricciones de precios. Stellantis cerró el año con unas pérdidas récord de 22.322,00 millones de euros, una cifra que obligó al grupo a frenar, revisar y reescribir parte de su hoja de ruta eléctrica. No obstante, en medio de este ajuste masivo, se plantea una señal industrial clara: Zaragoza se convertirá en una pieza clave del nuevo tablero de operaciones.
Un giro estratégico tras 22.322 millones en pérdidas históricas
Antonio Filosa enfatizó durante la presentación de resultados que la producción local de los modelos de vehículos eléctricos Leapmotor en España no es un gesto simbólico, sino una decisión plenamente estratégica. La ‘joint-venture’ con el fabricante chino vendió aproximadamente 50.000 unidades en 2025, un rendimiento calificado como “increíble” por el directivo. La cadencia de producción se acelera, dado que Europa necesita volumen. La fabricación dentro del continente también reducirá riesgos logísticos, arancelarios y regulatorios.
La transformación por la que atraviesa Stellantis explica gran parte de los 25.400 millones de euros en cargas excepcionales que han afectado sus cuentas. El grupo ha dejado de lado varios proyectos eléctricos, ha reactivado motores de combustión y ha comenzado lo que Filosa denomina una “profunda reinicialización”. De acuerdo con el directivo, el año 2026 será “el año de la reinicialización”.
El objetivo principal de esta estrategia es reconectar con los clientes, volver a vender y crecer. En 2025, el grupo comercializó 5.484,00 millones de vehículos, apenas un 1 % más que el año anterior, mientras que la facturación cayó un 2 % hasta 153.508,00 millones de euros, afectada por la debilidad del dólar y la presión sobre precios.
Una reinicialización que entierra parte del plan eléctrico anterior
Sin embargo, el segundo semestre de 2025 mostró una cara diferente: se reportó un aumento del 11 % en ventas (2,82 millones de unidades) y un incremento del 10 % en ingresos (79.247,00 millones de euros). Este rebote en las cifras explica el movimiento industrial en Zaragoza, que no se limita solo a la electrificación, sino que implica un reposicionamiento industrial más amplio. Más adelante, los modelos Leapmotor también serán ensamblados en Pernambuco, Brasil, fortaleciendo así el mercado sudamericano. Esta estrategia abarca dos continentes, producción local y diversificación.
En medio de la transición energética y con el sector europeo experimentando tensiones, Stellantis está adoptando una estrategia dual: electrificación selectiva y refuerzo de la tecnología de combustión. Zaragoza no solo fabricará coches; también será el punto de partida para una nueva etapa en la historia del grupo. El año 2026 se vislumbra como el examen definitivo para la empresa.
La producción de los modelos Leapmotor se expandirá después a Pernambuco, lo que reforzará su presencia en Sudamérica. La estrategia combina la electrificación selectiva con una tecnología de combustión reforzada, de cara a un año que promete ser decisivo como es 2026.
FUENTE
