SpaceX, la empresa aeroespacial fundada por el magnate Elon Musk, ha dado un nuevo paso para su inminente salto al parqué del Nasdaq. La compañía ha publicado en la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) el folleto de su oferta pública de venta (OPV), que podría suponer la mayor de la historia, asignando una valoración próxima a los 2 billones de dólares (1,7 billones de euros). En este documento, SpaceX ha desvelado sus cuentas del primer trimestre, en el que registró pérdidas de 4.276 millones de dólares (3.683 millones de euros).
En el registro ante la CNMV estadounidense, el conglomerado aeroespacial, que en abril ya había presentado una solicitud confidencial, confirma su intención de cotizar en los mercados Nasdaq de Nueva York y Texas bajo el símbolo ‘SPCX’. Aunque SpaceX no detalla la cantidad de acciones ni el precio objetivo para la colocación, la prensa estadounidense estima que buscará levantar hasta 75.000 millones de dólares (64.600 millones de euros) en su salida a bolsa, con una valoración entre 1,75 y 2 billones de dólares (1,5 y 1,7 billones de euros). De lograrse, esto representaría la mayor OPV de la historia, superando la protagonizada por Saudi Aramco en 2019.
Además, el documento informa que una serie de instituciones financieras, incluyendo Goldman Sachs, Morgan Stanley y BofA Securities, actuarán como ‘joint book-running managers’ de la operación.
SpaceX tiene previsto utilizar los ingresos netos obtenidos a través de la oferta para financiar su estrategia de crecimiento, la cual incluye la expansión de la infraestructura de computación de inteligencia artificial (IA), mejoras en su infraestructura y vehículos de lanzamiento, y el aumento de la escala y capacidad de las constelaciones de satélites. También se destinarán fondos para fines corporativos generales.
Por otro lado, se advierte que, tras la finalización de la oferta, Elon Musk será el beneficiario de la mayoría del poder de voto de las acciones ordinarias y de las acciones de Clase B, que eligen a la mayoría del consejo de administración. Por lo tanto, SpaceX espera ser considerada una «empresa controlada» según las normas de gobierno corporativo de Nasdaq, lo que le eximiría de tener una mayoría de consejeros independientes en su consejo y de establecer comités independientes de remuneración y nombramiento.
También se menciona que no se prevé declarar ni pagar dividendos en efectivo a los titulares de las acciones ordinarias en un futuro próximo, ya que se contempla retener las ganancias futuras, si las hubiere, para financiar el crecimiento del negocio. La política de dividendos quedará a discreción del consejo de administración y dependerá de las condiciones vigentes en el momento, incluyendo los resultados operativos.
Con este movimiento, SpaceX se posiciona en la delantera en la ‘carrera’ por debutar en bolsa en comparación con otras ‘startups’ tecnológicas, como OpenAI, que se encuentra ultimando el registro de una solicitud confidencial para comenzar a cotizar el próximo otoño, según ha informado el diario ‘Wall Street Journal’.
RESULTADOS
En este sentido, la documentación registrada por SpaceX revela que, en el primer trimestre de 2026, la compañía contabilizó pérdidas de 4.276 millones de dólares (3.683 millones de euros), multiplicando por ocho los números rojos de 528 millones de dólares (455 millones de euros) del mismo periodo de 2025.
Por su parte, los ingresos de la empresa sumaron 4.694 millones de dólares (4.043 millones de euros), un 15,4% más que un año antes, impulsados por el crecimiento del 31,6% en el negocio de conectividad, que incluye a Starlink, con una facturación de 3.257 millones de dólares (2.805 millones de euros).
Además, la división de IA de SpaceX alcanzó una cifra de negocio en el trimestre de 818 millones de dólares (705 millones de euros), un 12,5% más que un año antes, aunque el negocio espacial disminuyó un 28,4%, hasta 619 millones de dólares (533 millones de euros).
Por otro lado, el gasto de capital estimado por la compañía para los primeros tres meses del ejercicio aumentó un 144%, alcanzando los 10.107 millones de dólares (8.706 millones de euros).
En el conjunto de 2025, SpaceX registró pérdidas de 4.937 millones de dólares (4.252 millones de euros), en contraste con las ganancias de 791 millones de dólares (681 millones de euros) de 2024. Los ingresos de la compañía el año pasado crecieron un 33,2%, hasta 18.674 millones de dólares (16.085 millones de euros).
