BILBAO, 21 de diciembre – El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha instado a la CEOE a realizar un «diagnóstico de verdad, no de cuñados» sobre las causas del notable incremento de las bajas por Incapacidad Temporal (IT). «Esto no se puede resolver con la típica chorrada de que la gente es de cristal, que ha perdido la cultura del esfuerzo y que no quiere trabajar. Un poquito de por favor, parece que algunos han salido del siglo XIX», ha declarado.
En declaraciones a Radio Euskadi, Sordo ha expuesto varias razones que podrían estar detrás del aumento en las bajas laborales, destacando la situación de la atención sanitaria, tanto primaria como especializada. Según él, «el retraso en las citas, la espera para pruebas diagnósticas que se programan para dentro de tres meses, alarga las dolencias, y por lo tanto las bajas». Propone como solución una mayor inversión en sanidad pública para asegurar su adecuado funcionamiento.
Otro factor que ha señalado es el aumento de la edad media de los trabajadores. «Quizás lo que hay que hacer es implementar coeficientes de reducción que permitan jubilaciones anticipadas en profesiones de especial riesgo. De este modo, si se sobrecotiza en esos sectores, seguramente disminuiría el número de bajas y lo que ellos llaman absentismo», agregó.
También mencionó la insuficiente calidad preventiva en muchas empresas. «El 32% de los accidentes mortales en España se producen por causas no contempladas en el Plan de Prevención de Riesgos. Con esta calidad preventiva, es fácil que muchos trabajadores estén en malas condiciones y sometidos a sobreesfuerzos». Sordo alertó sobre otros factores como la falta de desconexión digital y el estrés que experimentan quienes no logran conciliar su vida laboral y personal.
En ese sentido, Sordo afirmó que este asunto es «muy complejo, multicausal y requiere de soluciones complejas». Rechazó las respuestas simplistas o «cuñadeces» que a menudo emiten las patronales.
El secretario general de CCOO también destacó que la patronal enfrenta dificultades para encontrar trabajadores, pero no por falta de cultura del esfuerzo. «El verdadero problema radica en que, para trasladarse de un lugar a otro en España y trabajar a cierta distancia, es inviable. Nadie de su sano juicio se mudaría a un lugar donde el 60% de su sueldo se gaste en el alquiler, sacrificando además su círculo familiar y social», explicó.
Ante esta situación, instó a la CEOE a unirse en la demanda por precios de vivienda asequibles. «Si no pueden encontrar personal en campos como la ciberseguridad, hay que promover la formación y recualificación de los trabajadores en esas áreas. Si no logran cubrir puestos en otros sectores, puede que deban analizar si están ofreciendo salarios competitivos», continuó.
HUELGA GENERAL EN EUSKADI
Respecto a la huelga general programada para el 17 de marzo en Euskadi y Navarra, organizada por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, ESK, Hiru y Etxalde para exigir un salario mínimo interprofesional (SMI) de al menos 1.500 euros, Sordo manifestó que los organizadores «están en su derecho», aunque consideró que «lo razonable sería continuar exigiendo un salario mínimo de convenio».
Argumentó que en Euskadi, la gran mayoría de los trabajadores ya cuentan con un convenio colectivo, y que establecer un salario mínimo de convenio podría tener un efecto similar al de un SMI en la región. «Si logramos implementar un salario mínimo de convenio concertado en Euskadi, tendría un impacto equiparable al del SMI interprofesional aquí”, aclaró.
Por otro lado, expresó su desacuerdo con la idea de «fragmentar» el SMI, ya que considera que esto abriría perturbaciones en el sistema salarial. «Si se comienzan a dividir los SMI por territorio, también se podrán dividir por sectores. Recuerda que la CEOE ha solicitado acomodar los SMI a la realidad de cada territorio, buscando que, por ejemplo, en Extremadura el salario mínimo sea el 60% de la media salarial regional», advirtió.
Para Sordo, esta posición es «profundamente insolidaria» porque provocaría «una mayor brecha salarial entre los diferentes territorios de España», argumentando que no apoya tales visiones.
