En una calle de Belgrado, un banco innovador no solo ofrece un lugar para sentarse, sino que también alberga un depósito con agua y microalgas que realizan fotosíntesis, contribuyendo a la reducción del CO₂ en una de las zonas más contaminadas de la ciudad, donde el tráfico y la falta de espacio dificultan la plantación de árboles.
Este proyecto, conocido como LIQUID 3, tiene como objetivo aportar un “pulmón” adicional en esos espacios urbanos donde árboles naturales no pueden sobrevivir. Sin embargo, eso no significa que las ciudades puedan prescindir de la arborización tradicional, un aspecto crucial que se debe destacar.
Un “árbol” sin raíces en pleno centro
LIQUID 3 es un fotobiorreactor urbano creado en el Instituto de Investigación Multidisciplinar de la Universidad de Belgrado. La primera instalación se ubicó en la calle Makedonska, frente al municipio de Stari Grad, y fue presentada en septiembre de 2021 con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Serbia.
La idea es sencilla y visualmente atractiva: se trata de un tanque de aproximadamente 600 litros de agua que contiene microalgas capaces de absorber CO₂ y liberar oxígeno durante la fotosíntesis, mediante la circulación de aire introducido a través de una pequeña bomba.
Por qué las microalgas pueden capturar tanto CO₂
La ventaja de las microalgas radica en su biología. Investigaciones científicas han demostrado que, debido a su rápido crecimiento, estas algas pueden alcanzar tasas de fijación de carbono de 10 a 50 veces superiores a las de las plantas terrestres en condiciones óptimas.
En términos sencillos, una microalga funciona como una “planta en miniatura” sin raíces ni tronco. Esto le permite utilizar más recursos para crecer y convertir CO₂ en biomasa, aumentando así su eficiencia en comparación con muchas plantas terrestres.
En el caso de LIQUID 3, se utilizan microalgas de agua dulce comunes en estanques y lagos de Serbia, que crecen con agua del grifo y son resistentes a diversas temperaturas. Según los desarrolladores, la capacidad de este sistema se compara con “dos árboles de diez años” o con 200 metros cuadrados de césped.
Un banco que también “trabaja” de noche
El diseño de este proyecto no se limita solo al tanque. La instalación está concebida como un banco público, cuenta con puertos de carga para móviles y utiliza un panel solar para alimentar el sistema y proporcionar iluminación nocturna, lo cual fue resumido por el municipio con la frase: “El proyecto está diseñado para ser multifuncional”.
En 2023, el “Liquid Tree” ganó notoriedad y se volvió viral en medios internacionales, en gran parte gracias a su combinación de biotecnología y un objeto cotidiano fácilmente reconocible en el entorno urbano.
Mantenimiento y coste, la parte menos vistosa
Aunque la instalación se presenta como un sistema de mantenimiento relativamente sencillo, la realidad es diferente. Según el PNUD, cada mes y medio aproximadamente, es necesario retirar la biomasa generada por el crecimiento de las algas y reponer agua y minerales, permitiendo que esa biomasa pueda ser utilizada como fertilizante.
Otros reportajes indican que, en algunos casos, puede ser necesario cambiar gran parte del agua y retirar biomasa de manera mensual. Esto subraya que el “cómo se opera” es tan importante como la tecnología misma, especialmente si se planea instalar más unidades similares.
En cuanto a costes, el portal del PNUD relacionado con la transición verde en Serbia indica un gasto referencial de 58.000 dólares para la instalación de LIQUID 3. Además, los estudios sobre sistemas de microalgas enfatizan que su eficacia depende no solo del potencial biológico, sino también de diseño, consumo energético y operación diaria.
Lo que puede aportar y lo que no
El PNUD señala que, en Serbia, más de la mitad de la población vive en asentamientos urbanos y existe una falta de suelo disponible para crear nuevas áreas verdes. A nivel global, la agencia recuerda que las ciudades pueden concentrar una proporción significativa de las emisiones de CO₂, producto de tráfico y del uso de calefacción y refrigeración en edificios.
LIQUID 3 está orientado a esos nichos urbanos donde es difícil plantar un árbol y aún más complicado mantener vivo un ejemplar joven. Sus creadores son claros: “Nuestro objetivo no es reemplazar los bosques”, sino llenar vacíos donde un árbol no puede prosperar debido a la falta de espacio o a niveles extremos de contaminación.
Es esencial recordar que un tanque con microalgas no proporciona sombra, biodiversidad ni frescura como lo haría un árbol, y no sustituye soluciones más amplias como el uso de transporte limpio o la mejora de la eficiencia energética en los edificios. Si bien puede ser una solución temporal útil, la verdadera mejora de la calidad del aire depende de reducir las emisiones, algo que todos debemos tener en cuenta.
El comunicado oficial ha sido publicado por el PNUD.
