MADRID 6 de mayo. Rovi ha anunciado que su beneficio neto alcanzó los 9,4 millones de euros en el primer trimestre del año, cifra que representa una disminución del 48% en comparación con los 18,1 millones de euros obtenidos en el mismo periodo de 2025. Esta información fue facilitada por la farmacéutica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Los ingresos totales de Rovi se mantuvieron en 154,7 millones de euros entre enero y marzo, alineándose con las cifras del año anterior. Sin embargo, los ingresos operativos experimentaron una caída del 1,5%, situándose en 152,5 millones de euros, efecto que, según la empresa, se debe principalmente a la performance de su división de heparinas.
Específicamente, las ventas de la división de heparinas disminuyeron un 12% en el primer trimestre, alcanzando los 61,4 millones de euros. Esta reducción fue, según la compañía, atribuible a la menor contribución de las ventas internacionales de bemiparina, afectadas por los altos niveles de inventario en manos de los socios. A pesar de esta caída, el negocio de fabricación a terceros mostró un incremento del 5%, para llegar a 37,4 millones de euros en el mismo trimestre.
El beneficio bruto de Rovi experimentó un aumento del 5% en comparación con el primer trimestre de 2025, alcanzando los 95 millones de euros, gracias a un incremento en el margen bruto de 3,8 puntos, fijándose en el 62,3% a finales de marzo. Por otro lado, el resultado bruto de explotación (Ebitda) totalizó 20,3 millones de euros, lo que representa una disminución del 33% en comparación con el mismo periodo del año anterior, mientras que el resultado neto de explotación (Ebit) cayó un 47%, quedando en 12,1 millones de euros.
Rebaja su previsión de ingresos para 2026
Ante la evolución actual de varias variables de negocio, Rovi ha modificado a la baja sus previsiones de crecimiento de ingresos operativos para el ejercicio 2026. Aunque se espera un aumento, ahora se proyecta que el crecimiento oscile entre un 0% y un 10% en comparación con 2025. «Esta previsión indica un crecimiento más moderado para 2026 en comparación con lo anteriormente comunicado y está sujeta a diversos factores cuya evolución sigue siendo difícil de prever con precisión», señaló Rovi.
Entre los motivos que han llevado a esta rebaja de previsiones, la farmacéutica menciona las menores expectativas de ingresos para 2026 en virtud de un contrato de fabricación de jeringas precargadas con una empresa farmacéutica global, así como la «creciente presión competitiva en precios» en la división de heparinas, en un contexto de «mayores incertidumbres regulatorias y geopolíticas» y una creciente volatilidad en la dinámica de suministro y costos.
Además, Rovi destacó que la división de heparinas tuvo un desempeño mejor de lo esperado en 2025, en gran parte debido a un incremento de pedidos de socios internacionales, por lo que en 2026 anticipa menos pedidos debido a un elevado nivel de inventarios.
Rovi también enfatiza que mantiene un enfoque prudente en sus previsiones para 2026, reflejando el entorno competitivo actual y la visibilidad de sus principales líneas de actividad, los cuales se seguirán monitoreando estrechamente.
El presidente y consejero delegado de Rovi, Juan López-Belmonte Encina, indicó que 2026 se presenta «como un punto de inflexión», donde la compañía espera retomar la senda del crecimiento apoyada en «decisiones estratégicas clave» tomadas a lo largo de estos años. La reciente adquisición de una planta de fabricación de inyectables en Phoenix, Arizona (Estados Unidos), que se cerró el 1 de abril, se considera un hito significativo que la posiciona como un jugador industrial global con presencia en Estados Unidos y una gran oportunidad de crecimiento.
Compromiso con los accionistas
El consejo de administración de Rovi propondrá a la junta general de accionistas el reparto de un dividendo por un importe de 49.155.590,06 euros, equivalente a 0,9594 euros por acción. Este dividendo se financiará con los resultados del ejercicio 2025 y a partir de reservas de libre disposición, lo que supone aproximadamente el 35% del beneficio neto consolidado atribuido a la sociedad dominante durante el año 2025.
