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MADRID, 21 Abr. – La fertilidad es un proceso demográfico fundamental que moldea las estructuras poblacionales, aunque su medición en hombres es menos frecuente. La evolución histórica y las trayectorias futuras de las disparidades de género en la fertilidad siguen siendo poco conocidas a escala global.
Un estudio del Instituto Max Planck de Investigación (Alemania) revela que cambios en la proporción de sexos al nacer y en los patrones de mortalidad han contribuido a una transformación de fertilidad, que ha pasado de ser relativamente baja entre las mujeres a serlo entre los hombres. Estos resultados han sido publicados en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.
Los investigadores llevaron a cabo un análisis global sobre las tasas de fertilidad masculina y femenina utilizando datos de las Perspectivas de la Población Mundial 2024 de las Naciones Unidas.
Históricamente, las tasas de fertilidad masculina superaron a las femeninas en la mayoría de los países, pero en 2024 se produjo un cambio significativo: los niveles de fertilidad femenina global superaron a los masculinos. Se prevé que, a partir de 2030, la mayor parte de la población mundial residirá en países con tasas de fertilidad masculina significativamente más bajas que las femeninas.
Causas y Consecuencias de la Disminución de la Fertilidad Masculina
El análisis sugiere que la proporción de sexos al nacer y los cambios en los patrones de mortalidad son factores clave que contribuyen a las diferencias de género en la fertilidad. Según los autores, estos hallazgos ponen de manifiesto cómo los cambios en la composición por sexo de las poblaciones en edad reproductiva, especialmente a través de la supervivencia diferencial y los patrones de natalidad selectivos por sexo, han transformado significativamente la dinámica de la fertilidad específica de cada sexo a lo largo del tiempo.
