La capilla ardiente del periodista Fernando Ónega, fallecido este martes, estará abierta este miércoles en la Casa de Galicia de Madrid. Recordado por su «sosiego, su rigor y elegancia» en todas sus facetas, así como por su «voluntad de concordia», incluso durante la complejidad de la Transición, la capilla ardiente de Ónega se ha convertido en un símbolo de un «periodismo sensato y responsable» frente a la polarización actual.
La Casa Real, miembros del Gobierno y otros políticos, así como numerosos comunicadores y periodistas, han querido rendir tributo a la legado de este histórico cronista político, quien es recordado por ser el creador del célebre eslogan de Adolfo Suárez «puedo prometer y prometo», y quien falleció a los 78 años.
«Vengo a dar un abrazo y a reconocer la profesión de periodista, así como el medio de la radio y al profesional artesano que es Fernando Ónega», manifestó la reina Letizia, quien destacó que durante su etapa como estudiante de periodismo en los años 90, consideraba a Ónega como un referente al que todos los periodistas querían parecerse.
Sánchez destacó su «mirada muy honesta y muy auténtica»
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, elogió la «mirada muy honesta y muy auténtica» de Ónega, a quien definió como alguien que ha contribuido significativamente al periodismo en España. «Fernando ha sido un gran periodista, un cronista y un analista de la vida política», afirmó Sánchez al salir de la capilla ardiente, donde ofreció su pésame a la familia del fallecido.
También visitó la capilla ardiente la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, quien expresó su «recuerdo, respeto y un abrazo a toda la familia», resaltando cómo Ónega siempre abordaba los temas con «elegancia y rigor» en su trayectoria periodística.
Compañeros de profesión recuerdan su legado
Numerosos compañeros de profesión se acercaron a dar el último adiós a Ónega. Miguel Ángel Oliver, presidente de EFE, subrayó que «no era solo un ejemplo de periodismo, sino un modelo de vida. Su humildad y bonhomía quedaron grabadas en la memoria de todos». Asimismo, Iñaki Gabilondo, quien conoció a Ónega durante 50 años, lo describió como el «símbolo más redondo del espíritu de la Transición y un referente del periodismo de calidad».
La importancia y el impacto que tuvo Ónega en su profesión fue reconocido por varios asistentes, como Lorenzo Milá, quien lo describió como «la cara del periodismo sensato y responsable, opuesto a las voces polarizantes actuales».
Pol (Lugo) decreta dos días de luto oficial
El Ayuntamiento de Pol ha decretado este miércoles dos días de luto oficial, correspondientes al 4 y 5 de marzo, por el fallecimiento de Fernando Ónega, un hijo predilecto de este municipio de la provincia de Lugo. El alcalde, Lino Rodríguez Ónega, se trasladó a Madrid para transmitir las condolencias de sus vecinos, expresando que se trata de una deferencia para una figura que fue «un gran embajador» de Pol.
«Todo el mundo lo siente allí, porque la gente lo quería y lo apreciaba», concluyó el alcalde sobre la profunda huella que dejó Ónega en su comunidad.
