
MADRID 4 Mar. (EUROPA PRESS) – La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha denunciado este miércoles que la brecha entre el IRPF y el Impuesto sobre Sociedades «está expulsando a miles de pequeños negocios del régimen tributario de las personas físicas», obligándoles a convertirse en sociedades.
Denuncia de UPTA sobre la asfixia fiscal
En concreto, UPTA advierte de que más de 57.000 autónomos pasaron a ser sociedad en 2025 ante esta «asfixia fiscal», por lo que ha urgido al Ministerio de Hacienda a que tome medidas de reequilibrio tributario.
La organización de autónomos señala que la actual legislación no solo perjudica a los pequeños negocios, sino que favorece «indirectamente» la economía sumergida y consolida ventajas estructurales para medianas y grandes empresas.
Según UPTA, «la falta de equilibrio fiscal termina erosionando la competitividad del pequeño trabajador autónomo frente a empresas con mayor capacidad de planificación tributaria».
Apatía del Ministerio de Hacienda
Desde la organización también se denuncia la «apatía» y la «falta de comprensión» del Ministerio de Hacienda ante los problemas «reales» que afrontan miles de pequeños negocios, especialmente en un contexto de aumento de costes y estrechamiento de márgenes.
En promedio, las sociedades en España pagan alrededor del 20%-22% de sus beneficios en el Impuesto sobre Sociedades, un porcentaje bastante por debajo del tipo nominal del 25%, gracias a deducciones, bonificaciones y planificación fiscal. Este tipo efectivo puede situarse en torno al 7%-15% en grandes grupos empresariales.
Impacto en el perfil del autónomo
«El perfil del autónomo medio en España declara rendimientos de actividades económicas en el IRPF que en el mejor de los casos no superan los 60.000 euros. No se trata de una percepción ideológica, sino de una comparación objetiva», apunta UPTA, que señala que los tipos que se aplican a los autónomos, dependiendo de sus ingresos, pueden llegar al 37%.
UPTA argumenta que las sociedades pueden deducir con mayor amplitud gastos de estructura, vehículos, suministros, retribuciones y amortizaciones, lo que permite que una correcta planificación fiscal incremente el beneficio neto de la empresa.
Además, «la posibilidad de diferir dividendos, retribuir vía salario, aplicar reservas de capitalización o nivelación, son estrategias que se traducen en que el socio puede modular cuándo y cómo tributa por los dividendos», añade la organización.
Exigencias de UPTA
Finalmente, UPTA sostiene que «la presión fiscal que soportan los autónomos es insostenible frente a las grandes empresas». Muchos se ven obligados a convertirse en sociedades solo para sobrevivir. Si no se adoptan reformas reales, desde UPTA no dudarán en tomar medidas drásticas para forzar un cambio. «Exigimos un IRPF justo para los autónomos y que las grandes compañías contribuyan de manera proporcional», ha afirmado el presidente de UPTA, Eduardo Abad.
