El 7 de abril de 2023, se anunció el nombramiento de Patricia Alonso como nueva directora del Museo Nacional de Antropología, un museo estatal perteneciente al Ministerio de Cultura. La resolución fue publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y Alonso toma el relevo de Fernando Sáez de Lara, quien fue designado en febrero como subdirector general del Instituto del Patrimonio Cultural de España.
Este nombramiento se produce en un contexto en el que el Ministerio de Cultura inició en noviembre de 2022 un proceso de «decolonización» para los museos Nacional de Antropología y del Museo de América. Este proceso incluye la implementación de nuevos programas museográficos que incorporarán más arte contemporáneo, nuevas cartelas identificativas y un aumento de herramientas audiovisuales.
Para el proyecto del Museo de Antropología, se estima un presupuesto de 4.400.000 euros, con la previsión de que la renovación esté finalizada antes de 2028. Fuentes del Ministerio de Cultura han indicado que será necesario cerrar el museo temporalmente para llevar a cabo el proyecto, aunque se intentará «minimizar» el impacto de esta clausura.
Patricia Alonso, nacida en Madrid en 1976, es licenciada en Historia, con especialidad en Historia de América, y en Documentación por la Universidad Complutense de Madrid. Ingresó al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos en 2008 y ha trabajado en instituciones destacadas como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Museo Nacional de Arte Romano. Desde 2010, ha sido conservadora en el Museo Nacional de Antropología, donde gestiona las colecciones de América y Oceanía, así como la documentación relacionada con la colección.
Coordinadora del Nuevo Proyecto Museográfico
Alonso ha estado al frente del Comité de expertos que asesoró el programa de renovación del proyecto museográfico, el cual fue presentado en noviembre de 2025. Entre las exposiciones recientes que ha coordinado se encuentra ‘Nosce te Ipsum. Membrum Fantasma. Una exposición de Anaya V. Jackson’, realizada en colaboración con PhotoEspaña.
Además, ha comisariado exposiciones sobre diversas culturas, como la kichwa de Tigua (Ecuador), la inuit en Nunavut (Canadá), y los pueblos originarios de la Patagonia chilena. También ha trabajado en la promoción de la historia reciente y el patrimonio cultural de comunidades indígenas en Brasil y Guatemala.
Entre sus publicaciones, destacan artículos en los Anales del Museo Nacional de Antropología, donde aborda la descolonización del museo, y otros títulos como ‘La alimentación shuar, una de las claves del penker pujustin, el buen vivir’ y ‘La exposición de restos humanos en museos: el caso de las tsantsas (cabezas reducidas)’.
El Ministerio de Cultura, bajo la dirección de Ernest Urtasun, ha enfatizado que la «actualización» de los museos resulta de un proceso minucioso de «investigación, trabajo y experimentación» para adaptar las propuestas a las necesidades contemporáneas de la sociedad. Urtasun ha señalado que los nuevos enfoques museográficos permitirán contemplar las culturas como algo vivo y dinámico, que dialoga con la actualidad. «Significa reconocer la agenda de los pueblos y comunidades, y no solo mostrar sus objetos», añadió.
Las innovaciones en estos proyectos museográficos incluyen la inclusión de arte contemporáneo como herramienta crítica frente a los problemas sociales, así como la integración de dispositivos audiovisuales y experiencias interactivas. Fernando Sáez Lara, el antecesor de Alonso, ya había delineado las tres áreas en las que se organizaría la nueva pinacoteca, con el objetivo de revitalizar la institución bajo nuevos paradigmas.
La primera de las áreas se centrará en cuestiones como el colonialismo, la segunda explorará «cómo habitar el mundo» y la tercera propondrá «laboratorios de imaginación social» enfocados en el futuro y el patrimonio.
Por último, se han implementado cambios en el museo, incluyendo la reorganización de la sala denominada «los orígenes» y el cumplimiento de la ‘Carta de compromiso sobre el tratamiento ético de restos humanos’, que lleva a la retirada de los restos humanos que se encontraban en sus salas.
