
Archivo – Imagen de recurso de un doctor examinando unos pulmones. – ISTOCK. – Archivo
MADRID, 31 de marzo de 2023 – Un grupo de investigadores del National Jewish Health, en colaboración con diversas instituciones en Estados Unidos, ha descubierto un mecanismo clave que impulsa la fibrosis pulmonar persistente y ha identificado una estrategia prometedora para revertirla.
El estudio, recién publicado en la revista Nature Communications, revela que la proteína BCL-2 dificulta la reparación pulmonar normal y que su inhibición podría restaurar la salud pulmonar. La fibrosis pulmonar, incluida la fibrosis pulmonar idiopática (FPI), es una enfermedad progresiva y a menudo mortal, caracterizada por la formación de cicatrices que limitan la función pulmonar.
Uno de los grandes retos en el tratamiento de esta enfermedad ha sido comprender por qué las células formadoras de cicatrices, denominadas fibroblastos, persisten en lugar de morir de forma natural tras una lesión.
Este estudio demuestra que la elevada expresión de BCL-2 permite a estos fibroblastos evadir la muerte celular, lo que provoca su acumulación en los pulmones y fomenta la continua formación de cicatrices. Es importante destacar que el equipo también encontró que el bloqueo de BCL-2, a través de una terapia dirigida, reactivó los procesos naturales de eliminación celular del organismo, redujo la fibrosis y mejoró la estructura y función pulmonar en modelos preclínicos.
MEJORAS TRAS INHIBIR BCL-2
“Nuestros hallazgos demuestran que BCL-2 desempeña un papel fundamental al permitir que los fibroblastos dañinos sobrevivan y mantengan la fibrosis. Al inhibir terapéuticamente esta vía, logramos promover la eliminación de estas células y restaurar aspectos clave de la arquitectura pulmonar normal. Esto abre una nueva e importante vía para posibles estrategias de tratamiento”, declaró David Riches, jefe de la División de Biología Celular de National Jewish Health y autor principal del estudio.
La investigación también reveló que los fibroblastos que expresan BCL-2 desarrollan características de envejecimiento celular, o senescencia, contribuyendo aún más a la progresión de la enfermedad crónica. Análisis de tejido pulmonar humano confirmaron la presencia de estas células senescentes, que son positivas para BCL-2, en pacientes con fibrosis pulmonar, lo que subraya la relevancia traslacional de los hallazgos.
“Este estudio proporciona evidencia contundente de que la resistencia a la muerte celular y el desarrollo de la senescencia están estrechamente relacionados en el desarrollo de la fibrosis persistente”, comentó Elizabeth Redente, profesora de medicina en National Jewish Health y primera autora del estudio. “Dirigirse a BCL-2 no solo mejora la supervivencia de los fibroblastos, sino que también ayuda a interrumpir la biología subyacente que mantiene la progresión de la enfermedad”, añadió.
Además, el tratamiento con un inhibidor de BCL-2 redujo significativamente la carga fibrotica, mejoró la oxigenación y restauró parcialmente la estructura pulmonar normal en modelos preclínicos, lo que sugiere un gran potencial para su futura aplicación clínica.
Los autores destacan que estos hallazgos representan un avance significativo en la comprensión y posible tratamiento de la fibrosis pulmonar, ofreciendo nuevas esperanzas a los pacientes que se enfrentan a esta devastadora enfermedad.
