Madrid, 31 de marzo de 2023 – La tasa de inflación interanual en la eurozona se ha situado en marzo en un 2,5%, lo que representa un aumento de seis décimas respecto al 1,9% registrado en febrero. Este cambio marca el mayor incremento en el coste de la vida en la región desde enero de 2025, impulsado por el impacto de la guerra en Irán sobre los precios de la energía, según la estimación preliminar publicada por Eurostat.
Aumento histórico de la inflación
El repunte en la inflación de la zona euro durante marzo, que coincide con el primer mes del conflicto en Oriente Próximo tras los ataques a Irán por parte de Estados Unidos e Israel, se refleja en un aumento del 4,9% en el coste de la energía. Esto contrasta con el retroceso del 3,1% interanual de febrero. Además, los alimentos frescos experimentaron un encarecimiento del 4,1%, medio punto porcentual menos que en el mes anterior.
Por otro lado, el costo de los bienes industriales no energéticos ha subido un 0,5% interanual, lo que supone dos décimas menos que en febrero. Los servicios, sin embargo, se encarecieron un 3,2% interanual, frente al 3,4% registrado en el mes anterior.
Inflación subyacente y su impacto
Al excluir el impacto de la energía, la inflación en la eurozona en marzo se ha situado en un 2,3%, una décima inferior al dato de febrero. La tasa subyacente, que también excluye a los precios de los alimentos, el alcohol y el tabaco, ha moderado su crecimiento una décima, alcanzando un 2,3%.
Situación en España y comparativa con la eurozona
En España, la tasa de inflación armonizada en marzo ha repuntado al 3,3% interanual, lo que implica un diferencial de precios desfavorable de ocho décimas en comparación con la eurozona. Entre los miembros de la zona euro, las tasas anuales de inflación más bajas se han registrado en Chipre e Italia, con un 1,5% en ambos casos, y en Francia, donde se situó en un 1,9%. Las mayores subidas de precios se han observado en Croacia, con un 4,7%, Lituania (4,5%) y Luxemburgo (3,8%).
