Un robotaxi Jaguar autónomo de Waymo espera a un pasajero en Los Ángeles, California, EE. UU., en una fotografía de archivo. EFE/ Allison Dinner
Nueva York (EFE).- La ciudad de Nueva York ha entregado los primeros permisos, por el momento en modo de prueba, para la operación de robotaxis o vehículos autónomos, que estarán a cargo de Waymo, una compañía que forma parte de Alphabet, la empresa matriz de Google.
A diferencia de otras ciudades estadounidenses donde ya operan estos vehículos, en Nueva York los taxis futuristas deberán contar con un especialista capacitado al volante. Esto se debe a que la ley del estado de Nueva York exige que la compañía tenga un conductor presente en todo momento.
El permiso ha sido expedido a un número limitado de robotaxis, que podrán operar en zonas de Manhattan y el centro de Brooklyn. Esta decisión fue anunciada recientemente por el alcalde de la Gran Manzana, Eric Adams, junto con el Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York.

«Somos una administración pro-tecnología y siempre buscamos formas innovadoras de impulsar el progreso de nuestra ciudad de forma segura», declaró el alcalde en un comunicado.
Waymo ya opera en otras cinco ciudades de EE. UU.
Por su parte, Waymo podrá probar hasta ocho vehículos autónomos en Manhattan y el centro de Brooklyn hasta finales de septiembre de 2025. Una vez finalizado este periodo de prueba, la compañía tendrá la opción de solicitar una prórroga.
«Con más de 10 millones de viajes realizados en cinco importantes ciudades de EE. UU. y un sólido historial de seguridad, nos enorgullece trabajar con líderes para sentar las bases y llevar esta tecnología vital a los neoyorquinos algún día», comentó Annabel Chang, directora de políticas públicas estatales y locales de Waymo en EE. UU.
Los servicios de taxis autónomos de Waymo ya están disponibles en ciudades como Phoenix (Arizona), San Francisco y Los Ángeles (California), entre otras. Además, Waymo anunció a principios de este año sus planes de ampliar las pruebas de sus taxis autónomos a más de diez nuevas ciudades del país, incluyendo Las Vegas (Nevada) y San Diego (California).
