Las verdaderas ciudades futuristas ya están funcionando, y mientras en Europa aún se sueña con ellas, Asia está dando pasos concretos hacia esta realidad. Ejemplo de ello es Shenzhen, que lidera una iniciativa clave para convertirse en un referente mundial de las ciudades del futuro. Este proyecto tiene como objetivo abastecer coches eléctricos con electricidad completamente renovable, todo bajo el marco del programa conocido como «Coches Ecológicos, Electricidad Verde».
Los propietarios de vehículos de nueva energía (NEV) que recargan en cualquiera de las once estaciones de electricidad verde de Shenzhen reciben un certificado verde por cada 1.000 kWh acumulados. Este certificado es emitido por la Administración Nacional de Energía de China (ANE).
La electricidad verde proviene de fuentes renovables como la energía solar, eólica y biomasa. Desde 2017, China ha fomentado este sistema, y entre enero y junio de 2025 se emitieron más de 1.370 millones de certificados verdes, de los cuales 348 millones fueron procesados.
En marzo, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, junto con otros departamentos, estableció parámetros esenciales para impulsar estaciones de recarga ecológicas y fomentar el uso de electricidad verde en NEV. En Jiangsu, más de 210 estaciones de autopistas ya están operando al 100% con electricidad verde. Pekín también ha manifestado su intención de promover estas iniciativas.
Shenzhen, un ejemplo entre las ciudades futuristas
Shenzhen se ha convertido en una de las ciudades futuristas más notables en la actualidad, trazando una hoja de ruta hacia la adopción de la movilidad eléctrica. El uso de electricidad verde en sus autopistas no solo resulta en beneficios medioambientales significativos, sino que también estimula el consumo de energías limpias entre los ciudadanos locales.
Las ciudades futuristas de China están ganando notoriedad por su capacidad de aprovechar al máximo el potencial de los coches eléctricos, sentando un precedente para futuras iniciativas a nivel global.
Beneficios de las verdaderas ciudades futuristas
En estas ciudades, como Shenzhen, se experimenta una notable mejora en la calidad del aire, lo que se traduce en una mejor calidad de vida para sus ciudadanos. Gozan de aire limpio y de una mejor salud simplemente al optar por medios de transporte más sostenibles.
Aunque estas ciudades no se encuentran en Europa, su relevancia es innegable. Las verdaderas ciudades futuristas existen y están en China. Arabia Saudí, por su parte, también trabaja en el desarrollo de su propia ciudad, aunque centrada en la producción de hidrógeno como fuente de energía.
