El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha prometido este miércoles una «investigación exhaustiva» en torno a la muerte de un adolescente de catorce años, tras ser arrollado por un autobús cuyo conductor, ya detenido, embistió a participantes en una protesta de judíos ultraortodoxos en Jerusalén. La manifestación tenía como objetivo denunciar la política de reclutamiento del Gobierno israelí.
Netanyahu se ha expresado sobre el suceso manifestando que «las circunstancias de este trágico desastre serán investigadas de forma exhaustiva para obtener todos los detalles y lecciones». Ha trasladado además su «profundo dolor» por el fallecimiento de Yosef Eisenthal y ha ofrecido sus «profundas condolencias» a la familia del menor.
El primer ministro también ha instado a la población a mantener la «contención» para «evitar un mayor aumento de las tensiones» y prevenir «tragedias adicionales». «El valor de la santidad de la vida está grabado en nuestro patrimonio y debemos salvaguardarlo por encima de todo», ha afirmado en un comunicado emitido por su oficina.
La investigación que ha sido abierta por la Policía de Israel ha permitido determinar que el conductor del autobús fue atacado por manifestantes que bloqueaban la carretera antes de que este acelerara y atropellara a varios de los concentrados, lo que resultó en la muerte de uno de ellos y dejó a varios heridos, según informó el diario The Times of Israel.
