MADRID, 27 de febrero (EUROPA PRESS) – La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha expresado su disposición a dividir el Real Decreto-ley del escudo social tras la negativa a su convalidación en el Congreso, impulsada por los votos del PP, Junts y Vox.
Montero subrayó que «meditaremos en el interior del Gobierno a ver cómo se componen esas aritméticas parlamentarias para impulsar, como siempre, la mayor parte de las medidas que ahí se contemplaban, que todas, absolutamente todas, eran y son necesarias».
La ministra recordó que el decreto que fue rechazado no solo incluía la moratoria antidesahucios y la prohibición de cortes de suministro de energía y agua a familias vulnerables, sino que también contemplaba 25.000 millones de euros en entregas a cuenta para comunidades autónomas y ayuntamientos, así como deducciones para la rehabilitación de viviendas.
«Era un decreto social que incluía muchas medidas que el Partido Popular había respaldado el año anterior. Su cambio de voto se explica por la competencia que tiene con Vox en relación con la política de inmigración, la política antidesahucios y las políticas feministas», afirmó.
Montero destacó que es un momento para la reflexión por parte de los partidos que votan en contra de aumentar los recursos para las comunidades autónomas y las familias vulnerables.
La vicepresidenta insistió en que la responsabilidad de lo sucedido no recae únicamente en Junts, sino también en el PP, «que gobierna en gran parte en las comunidades autónomas, en muchos ayuntamientos, y que decide que no haya 25.000 millones para los servicios públicos en este país».
Finalmente, indicó que dicho comportamiento es «extraordinariamente grave». Aseguró que el Gobierno es «inasequible al desaliento», y enfatizó que el diálogo sigue siendo su mayor ventaja para asegurar que el bienestar llegue a los ciudadanos.
Montero también afirmó que «uno no puede votar en contra de todas estas medidas y volver otra vez la pelota al Gobierno». El Partido Popular, consideró, deberá explicar su postura ante las medidas que son «buenas para la gente» y por qué opta por una derrota parlamentaria cuando eso podría socavar el bienestar común.
PGE, TODAVÍA SIN APOYOS
La vicepresidenta primera señaló que mantiene el compromiso de presentar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) en el primer trimestre del año, aunque reconoce que todavía carece de apoyos suficientes.
Según Montero, tanto Junts como ERC no están dispuestos a apoyar las cuentas por razones que «nada tienen que ver con las cuentas públicas». Expresó su desacuerdo, ya que parece que en la Ley de Presupuestos se concentran peticiones que son ajenas a prioridades como la educación, la sanidad y la política de dependencia, y están más relacionadas con «conceptos políticos complejos».
A pesar de estos desafíos, Montero confía en que en el mes que resta para finalizar el primer trimestre, podrá conseguir «algún apoyo más» para las cuentas públicas de 2026 y «encontrar la fórmula para incorporarlo».
