La biotecnología en México se encuentra en un punto de inflexión con el nacimiento del primer borrego clonado en el país, un avance que marca el inicio de nuevas posibilidades en la preservación de especies en riesgo de extinción, así como en la clonación de otros animales como caballos y toros. Científicos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) han destacado este logro como un momento crucial para la investigación en biotecnología.
José Ernesto Hernández Pichardo, líder del equipo de investigación, explicó que después de casi 14 años de desarrollo tecnológico en la UAM Xochimilco, finalmente se logró el objetivo. “Nos hace sentir muy orgullosos. El próximo año se cumplen 30 años de la clonación de Dolly, la primera oveja clonada en Escocia, y somos el sexto país en América Latina en lograrlo», enfatizó.
El proceso de clonación se llevó a cabo mediante la técnica de transferencia de núcleos de células somáticas y ha generado gran expectación en el ámbito científico. Esta iniciativa se ha consolidado gracias a la colaboración con la Universidad de Chapingo, que se especializa en la implantación de embriones, mientras que la UAM Xochimilco se centra en la producción embrionaria.
Del primer borrego clonado a la clonación de otros animales
Aunque aún no tienen nombre para el borrego clonado, los investigadores están avanzando en nuevas técnicas. Recientemente, seis borregas llegaron a la UAM para iniciar un experimento en el que se inyectarán los embriones directamente, eludiendo la incubadora, en un intento por dominar más menos la micromanipulación.
José Luis Rodríguez, candidato a doctorado en Ciencias Biológicas y de la Salud, comentó que el objetivo es “recuperar material genético de individuos con valor para la producción de ganado o como mascotas”. Este tipo de investigación abre un abanico de posibilidades en biotecnología animal.
Las próximas etapas del proyecto se centran en la clonación de caballos y toros, utilizando el mismo procedimiento que se aplicó para el borrego. “Tomaremos una muestra de piel, la cultivaremos y luego procederemos con la clonación”, resumió Hernández Pichardo.
De la recuperación al rescate de especies
La investigación no se limita a la clonación de animales domésticos; Boris Ramos Serrano estudia la posibilidad de recuperar individuos a partir de semen de animales que han estado extintos durante años. Paralelamente, Sarahi Hernández Martínez se enfoca en mejorar la eficiencia del proceso de clonación utilizando células mesenquimatosas de médula ósea.
Esta labor científica también incluye el rescate de especies en peligro de extinción. Hernández Martínez, quien participó en la patente del primer embrión clonado de un borrego cimarrón en México, enfatizó la importancia de superar las barreras burocráticas que han dificultado la transferencia de embriones a seres vivos.
Otras aplicaciones potenciales de esta tecnología incluyen la edición genética y la producción de biofármacos, así como la conservación de la piel de animales que podrían ser clonados en el futuro. “Personas con caballos veloces o vacas productivas podrían beneficiarse de esta tecnología, aunque aquí en México aún no se ha implementado ampliamente”, añadió Hernández Pichardo.
Rodríguez agregó que estos avances son un primer paso hacia la creación de bancos de conservación de células de animales, un área que actualmente no está desarrollada en México, así como la necesidad de establecer legislación sobre la clonación animal.
Finalmente, a pesar de los obstáculos existentes, los investigadores destacan la significancia de este logro para la comunidad científica, reiterando la necesidad de seguir avanzando a pesar de la falta de apoyo económico y equipos técnicos en el país.
