El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó recientemente que Estados Unidos está «alejándose gradualmente» de algunos aliados y haciendo caso omiso a las normas internacionales, durante su discurso anual en París ante los embajadores de Francia. En este contexto, Macron advirtió sobre la tentación que presentan las grandes potencias de repartirse el mundo, indicando que «las instituciones del multilateralismo funcionan cada vez con menos eficacia».
Macron declara que utilizará el G7 para evitar la fragmentación
El líder francés anunció su intención de usar la presidencia del G7, que su país ocupa este año, para promover el multilateralismo, considerándolo la respuesta a los grandes desequilibrios globales y la forma de evitar la fragmentación. «La presidencia francesa del G7 nos va a poner en el centro del multilateralismo», destacó Macron.
Además, Macron resaltó que esta presidencia no se dirigirá ni contra China ni contra otras grandes potencias emergentes que no son parte del G7, con el objetivo de combatir los desequilibrios mundiales, especialmente en el ámbito económico, y «hacer todo lo posible para evitar la fragmentación del mundo».
Francia apuesta por el rearme militar de la UE
Este discurso se produjo en un contexto delicado, en el que se recién se llevó a cabo una operación militar estadounidense en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro y tras las insistentes ambiciones de Donald Trump de adquirir Groenlandia, incluso si esto requiere el uso de la fuerza. “Es la ley del más fuerte”, lamentó Macron, quien también hizo mención a la guerra de Rusia en Ucrania y las tentaciones chinas de invadir Taiwán, así como su «agresividad» comercial.
Ante este panorama, el presidente francés hizo un llamado a «no resignarse» a que Francia o la Unión Europea sean percibidas solo como potencias «morales» en un «escenario de guerra» que podría «borrar» la influencia de la UE en el mundo. Abogó por el rearme militar y subrayó la necesidad de que la UE defienda y fortalezca su normativa tecnológica, ante los ataques de Trump a la Ley de Servicios Digitales (DSA) y la Ley de Mercados Digitales (DMCA).
Macron enfatizó que «la legislación europea, como la DSA y la DMCA, son normativas que deben defenderse y fortalecerse», mientras defiende el «escudo democrático» que Bruselas está preparando para hacer frente a injerencias externas. París jugará un papel activo en la toma de «iniciativas».
Las relaciones comerciales en Europa
El presidente también abogó por implementar, a partir de este año, una agenda de «preferencias comerciales acelerada» y destacó la importancia de simplificar tanto el mercado único como el mercado único de capitales. «Esta Europa de 450 millones de habitantes realmente necesita existir y ser más real», afirmó.
Sin mencionar directamente el acuerdo que la UE planea firmar el próximo lunes con Mercosur, Macron hizo hincapié en la necesidad de incluir cláusulas espejo que aseguren que los productos que ingresen al mercado europeo cumplan con la normativa del bloque comunitario. Este es uno de los motivos por los que Francia, como uno de los pocos países de la UE que se opone a la firma del acuerdo con Mercosur, pide más garantías para proteger a sus agricultores, quienes han estado protestando en el país desde hace meses.
