
MADRID 2 Dic. (EUROPA PRESS) – El presidente del Comité Paralímpico Internacional (CPI), Andrew Parsons, tiene claro que los Juegos Paralímpicos «son un ejemplo de cómo debería ser el mundo» y también «un mensaje a los líderes mundiales» a la hora de solucionar los conflictos. Además, recordó que Rusia y Bielorrusia han sido suspendidos por haber utilizado el movimiento para «promocionar» la invasión a Ucrania.
En una entrevista con motivo de la cuenta atrás de 100 días para la celebración de los Juegos Paralímpicos de Invierno en Milán y Cortina d’Ampezzo (Italia), Parsons recalcó cómo en este evento hay «gente de todas partes del mundo que hablan distintos idiomas, que tienen culturas y religiones distintas, y que piensan de forma distinta bajo el mismo techo y en un ambiente muy competitivo».
«Están ahí para ganar y todos en paz, comiendo y viviendo juntos, en la Villa, un lugar que es accesible y diverso, lo que demuestra que se puede hacer. La Villa Paralímpica y los Juegos Paralímpicos son un ejemplo para el mundo de cómo debería ser el mundo», afirmó.
El dirigente cree que es «posible» lograr esta convivencia, y para ello considera «muy importante crear condiciones, negociar, hacer cosas». «Si es posible en el Movimiento Paralímpico, si es posible en el deporte, ¿por qué no en la sociedad? ¿Por qué no en el mundo?», advirtió.
El pasado mes de septiembre, la Asamblea de su organismo levantó la suspensión a Rusia y Bielorrusia, pero las respectivas federaciones deportivas la mantuvieron, por lo que los deportistas de estos dos países no podrán participar en Milán-Cortina d’Ampezzo. «Soy presidente de la organización y creo en la democracia, soy un demócrata convencido. Nuestros miembros han tomado la decisión y me cabe ahora como presidente implementarla», remarcó el brasileño.
Parsons dejó claro que su opinión personal sobre si los deportistas rusos y bielorrusos deberían poder participar «no es algo importante en este momento», y que conoce y entiende «la reacción» que existe en la gente sobre este asunto. «La gente debe manifestar sus opiniones, siempre de manera respetuosa, como está haciendo. Pero durante la asamblea, mucha gente discutiò el por qué solo Rusia y Bielorrusia», puntualizó.
«Es importante que nuestros miembros entiendan, y se lo explicamos también a la prensa y a los gobiernos, que Rusia y Bielorrusia no fueron suspendidos porque estaban en conflicto, porque invadieran un país o porque no respetaron la Tregua Olímpica. Fueron suspendidos porque estaban utilizando el Movimiento Paralímpico para promocionar la invasión a Ucrania, lo que llamaban operación especial, y eso está prohibido de acuerdo con nuestros estatutos», argumentó.
Esa «es la diferencia» con estos países y «todos los otros que están en conflicto», pero que, según Parsons, no han usado los «símbolos» ni «los deportistas» del movimiento que lidera «para promocionar ninguna de sus actividades de guerra o militares».
Un nuevo mandato de cuatro años
En septiembre, Parsons fue reelegido para un nuevo mandato de cuatro años al frente del CPI, «una oportunidad para finalizar la implementación de cosas» que inició en los dos anteriores, pero «también para empezar cosas nuevas».
Desde que asumió la presidencia del organismo en 2017, considera que el comité «construyó una relación más cercana con el movimiento de derechos humanos de las personas con discapacidad». «Somos deporte, deporte y deporte, y creo que eso fue necesario para consolidar los Juegos y al Movimiento Paralímpico como algo relevante», resaltó.
«Desde 2017 estaba claro que tenemos que hacer un movimiento que también impulse otras cuestiones acerca de las personas con discapacidad. Usar los Juegos como una herramienta para estas discusiones e impulsar. Creo que aún nos tenemos que consolidar en este espacio. Siempre decimos que somos el evento deportivo más transformador del mundo y queremos, en el futuro, ser el evento más transformador», detalló el brasileño.
También hay «cosas nuevas» previstas, como el trabajo de desarrollo con el apoyo de la Fundación Toyota, para dar «oportunidades a atletas que viven en países en vías de desarrollo, fortalecer los comités paralímpicos de estas partes del mundo que aún son muy pequeños y frágiles». «Ver cómo ellos pueden ofrecer mejores servicios a sus propios deportistas», relató.
«Hay este trabajo también de impacto. Tenemos la oportunidad increíble con los Juegos de Los Ángeles 2028. Estados Unidos es un país muy importante por muchas cuestiones, como televisión y comerciales, pero también tiene mucha influencia en el mundo y tener una posición más significativa allí es crucial para el Movimiento Paralímpico», prosiguió.
Parsons quiere trabajar en «atraer un poco más de tecnología» para «apoyar el trabajo de los clasificadores, haciéndolo más eficiente y para ofrecer más posibilidades de hacerlo en otras partes del mundo». «La clasificación es algo que siempre fue mi prioridad y creo que hemos hecho mucho, pero aún hay mucho por hacer», sentenció.
