MADRID, 7 de mayo. LaLiga, a través de su Departamento de Integridad, sigue esforzándose para atajar los amaños y apuestas deportivas ilegales en sus competiciones. Este año, se han contabilizado solo seis alertas, todas ellas vinculadas al fútbol no profesional, reflejando el avance en la conciencia de los futbolistas, quienes «han tomado nota y ya no se prestan» a las primas a terceros.
Iñaki Arbea, director del Área de Integridad de LaLiga, y Pedro Varas, responsable de Proyectos de Integridad, explicaron la labor del departamento que se sostiene sobre tres pilares fundamentales: prevención, monitorización y alerta, así como investigación y denuncia.
Un estudio de la International Betting Integrity Association (IBIA) reveló que hubo 300 casos sospechosos en el mundo del deporte, de los cuales 104 se registraron en Europa, y el 37% de estas alarmas estaban relacionadas con el fútbol (110 alarmas).
Ante esta situación, LaLiga enfatiza la importancia de la prevención, llevando a cabo talleres de integridad para equipos de Primera y Segunda División, que han contado con más de 3.700 asistentes. Estos talleres incluyen conversaciones directas con capitanes y entrenadores, así como la distribución de guías de buenas prácticas y cartelería en estadios y campos de entrenamiento de clubes españoles.
Según Arbea, «los futbolistas en España tienen un alto nivel de conocimiento del fenómeno de la corrupción deportiva». Varas agregó que los jugadores pueden enfrentarse a penas de hasta cuatro años de cárcel por cuestiones relacionadas con apuestas, aunque persisten algunas dudas. «Me preguntan si su abuelo puede echar la quiniela», indicó Varas, quien también destacó que el entorno del jugador no tiene permitido apostar si posee información privilegiada. «Antes, los jugadores no tenían el conocimiento que tienen ahora y ahora valoran el riesgo», subrayó.
En la fase de monitorización y alerta, el Departamento de Integridad realiza un seguimiento constante de los mercados de apuestas y de los partidos en directo. Los Oficiales de Integridad desempeñan un papel crucial, proporcionando apoyo a los jugadores en el campo y amplificando los mensajes de prevención. En total, se monitorean 186 partidos en directo y casi 10.000 a lo largo de la temporada.
La tercer etapa, enfocada en la investigación y denuncia, ha visto a LaLiga colaborar con la Policía Nacional desde 2017 a través del Centro Nacional Policial por la Integridad en el Deporte y las Apuestas (CENPIDA). Este año, se han detectado seis alarmas en mercados de fútbol no profesional que indican movimientos irregulares, aunque no necesariamente implican amaño de partidos.
Estas irregularidades podrían ser el resultado de un ‘tipster’ que comparte un pronóstico popular, o de un futbolista que está «apostando bastante» y que es sancionado según la Ley del Juego, con multas que oscilan entre 1.200 y 100.000 euros, como sanción administrativa, además de las posibles consecuencias disciplinarias impuestas por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Desde 2018, el Departamento de Integridad ha informado únicamente de la alerta de Kike Salas y las tarjetas amarillas, así como del ‘caso Oikos’, una de las principales operaciones contra el amaño de partidos en el fútbol español.
Tanto Arbea como Varas recordaron que las primas a terceros, prácticas que pertenecen a épocas pasadas, están prohibidas por la legislación deportiva actual. «Han tomado nota y ya no se prestan. Ellos saben que hay multas elevadas y pueden perder licencias», afirmaron. «El maletín se puede dar a su propio equipo si se cumplen las normas del control económico, pero no se puede ofrecer una prima a un tercero por hacer su trabajo».
Finalmente, Varas subrayó que «los incentivos por posición de los derechos de televisión son muy importantes para evitar ese mercadeo. Hay un mayor conocimiento y la gente está alerta; me parece complicado que una plantilla acepte una prima».
