Un estudio recientemente publicado en la revista ‘Cuadernos de Investigación Geográfica’ destaca las acciones desarrolladas entre 2020 y 2025 dentro de la iniciativa nacional Plantando Cara al Fuego (PCF). Este trabajo analiza 35 proyectos de Aprendizaje-Servicio (ApS) realizados en diez comunidades autónomas, liderados por universidades como la de Santiago de Compostela, Castilla-La Mancha, Granada, y la Universidad de León (ULe). El objetivo es mejorar la prevención, restauración y educación ambiental frente a los incendios forestales.
Según el estudio, aunque los incendios en la cuenca mediterránea son cada vez menos numerosos, son mucho más destructivos, evidenciando fenómenos de “sexta generación” que superan la capacidad de extinción y modifican las condiciones meteorológicas locales.
Más de 10.000 personas frente a los incendios forestales
Factores como la despoblación rural, el cambio climático, la acumulación de combustible, la homogeneización del paisaje, y la desinformación ciudadana sobre el uso del fuego, contribuyen a esta nueva realidad. La iniciativa PCF nació en 2016 en Galicia y ha crecido hasta convertirse en un programa estatal que combina formación académica con actuaciones sobre el territorio.
La metodología basada en el Aprendizaje-Servicio permite a los estudiantes aplicar conocimientos científicos y técnicos en colaboración con administraciones públicas, escuelas, asociaciones de propietarios, ONG ambientales y servicios de prevención.
Los 35 proyectos analizados se clasifican en cinco categorías: prevención, restauración, formación, multidisciplinar y divulgación. En conjunto, han permitido intervenir en más de 120 hectáreas mediante labores de gestión de combustible, restauración de áreas quemadas y creación de paisajes más resilientes al fuego.
El artículo también resalta el impacto educativo: 270 estudiantes universitarios actuaron como tutores y formadores, guiando actividades para más de 10.100 participantes de colegios, institutos, ciclos formativos y colectivos rurales.
La iniciativa PCF nació en 2016 en Galicia y se ha transformado en un programa estatal que combina formación académica con acciones en el terreno.
Falta reforzar la prevención de incendios forestales
El análisis indica que más de la mitad de las iniciativas (54%) fueron multidisciplinares, combinando educación, restauración y comunicación; un 27% se centró exclusivamente en formación, y solo un 5% en prevención. Esto último es considerado por el estudio como “la herramienta más eficaz y demandada por los expertos para reducir la incidencia y severidad de los incendios”.
Entre las acciones más extendidas se encuentran talleres escolares, rutas interpretativas, prácticas de restauración en zonas quemadas, charlas sobre piroecología, creación de aplicaciones móviles, retransmisiones de radio participativa, plantación de especies nativas y análisis de suelos y aguas afectadas por el fuego.
En Castilla y León, proyectos como ‘Plantémonos’, en colaboración con la Universidad de León (ULe), han permitido sensibilizar a miles de escolares sobre las causas y consecuencias de los incendios y sobre comportamientos preventivos en el medio natural.
El estudio subraya que el ApS es una herramienta “altamente eficaz” para mejorar la transferencia del conocimiento científico a la sociedad y fortalecer la implicación ciudadana en la defensa del medio natural.
A pesar de las limitaciones, el estudio reconoce que Plantando Cara al Fuego ha logrado generar “una red de colaboración sin precedentes” entre universidades, administraciones, centros educativos y entidades locales, proponiendo consolidar esta metodología como una estrategia clave para enfrentar los desafíos ambientales derivados del aumento de incendios forestales.
La movilización universitaria demuestra que la educación superior puede ser decisiva frente a uno de los mayores desafíos ambientales del país. Formar a miles de jóvenes comprometidos y capacitados es una inversión estratégica para proteger los bosques, el territorio y el futuro común.
