Las tecnológicas estadounidenses, como OpenAI, Meta y YouTube, buscan inundar las redes sociales con contenido extremadamente realista generado por inteligencia artificial (IA), alejándose de la tendencia inicial de fomentar las conexiones personales. Esta incursión de la IA en la creación de contenido plantea nuevos retos y oportunidades para el ecosistema digital.
La empresa detrás del popular ChatGPT se prepara para lanzar una red independiente de vídeo vertical llamada Sora 2, su recién lanzado modelo de generación de vídeos con IA. Según medios especializados, en esta plataforma solo se publicarían vídeos de IA y la interfaz se parecería mucho a TikTok, con una página «Para ti» que ofrecería a los usuarios la opción de dar «me gusta», comentar o reeditar un vídeo.
Ayer, OpenAI lanzó Sora 2, uno de los generadores de vídeos más avanzados del mercado, capaz de desarrollar escenas similares a las de una película de acción o fantasía, así como caras de personas. La novedad de Sora 2 es que añade compatibilidad con audio y vídeos sincronizados, incluyendo diálogos. A pesar de que el acceso a esta aplicación es solo por invitación, en menos de 24 horas ha inundado las redes sociales tradicionales con vídeos hiperrealistas que a menudo son surrealistas, como el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, robando en un supermercado.
Según WIRED, en la nueva red social de OpenAI, que ya se ha lanzado para uso interno en la compañía, no se podrá subir fotos ni vídeos desde el carrete de la cámara del usuario ni desde otras aplicaciones. Además, Sora 2 cuenta con una función de verificación de identidad que permite a los usuarios confirmar su identidad. Si un usuario ha verificado su identidad, se le permite usar su imagen en los vídeos, y otros usuarios también pueden etiquetarlo y utilizar su imagen en los clips.
TikTok, la más cautelosa con respecto a la IA
El público decidirá si una red social exclusiva de IA tendrá éxito y si puede competir directamente con las plataformas que dominan el ámbito de los vídeos cortos: TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts, donde cada vez hay más contenido generado por IA. Si este tipo de redes se vuelve popular, se abrirán más oportunidades para que las grandes tecnológicas exploren el comercio, ya que la IA puede producir una infinidad de vídeos personalizados.
La semana pasada, Meta presentó Vibes, su propia aplicación social dedicada exclusivamente a crear y compartir vídeos cortos generados por IA. A mediados de septiembre, Google anunció nuevas herramientas gratuitas de IA para que sus creadores de contenido pudieran utilizar su generador de vídeos de IA, Veo 3, en YouTube.
No obstante, TikTok ha adoptado un enfoque más cauteloso, prohibiendo explícitamente el contenido generado por IA que sea «engañoso sobre asuntos de importancia pública o perjudicial para las personas». Esta semana, Disney también envió una orden de cese a Character.ai para que dejara de usar su propiedad intelectual como base para cierto contenido de IA.
Según los usuarios que han tenido acceso a Sora 2, a menudo la aplicación se niega a generar vídeos debido a las protecciones de derechos de autor y otros filtros. OpenAI, por su parte, se enfrenta actualmente a una serie de demandas por presuntas infracciones de derechos de autor interpuestas por diversos medios, incluidos The New York Times, entre otros.
