
MADRID 20 Feb. (EUROPA PRESS) – La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha señalado que su «escenario base» pasa por completar su mandato de ocho años al frente de la institución, que concluirá en octubre de 2027. Esta afirmación se produce tras la información del ‘Financial Times’, que indicaba que Lagarde estudia adelantar su salida para facilitar un relevo en los actuales liderazgos de Francia y Alemania.
Compromiso con su mandato
«Cuando miro hacia atrás a todos estos años, creo que hemos logrado mucho, que yo he logrado mucho», afirmó Lagarde. «Necesitamos consolidar y asegurarnos de que esto sea realmente sólido y fiable. Así que mi escenario base es que esto durará hasta el final de mi mandato», añadió.
La banquera central de la zona euro considera que su misión es garantizar la estabilidad financiera y de precios, así como «proteger el euro, asegurándose de que sea sólido, fuerte y apto para el futuro de Europa».
Posibles futuros roles
Por otro lado, Lagarde ha reconocido que el Foro Económico Mundial, con cuya presidencia se ha relacionado con una salida anticipada del BCE, es «una de las muchas opciones» que está considerando una vez que deje el banco central.
Independencia política del BCE
Consultada sobre si una salida anticipada para que los gobiernos puedan planificar su sucesión podría cuestionar la independencia política del BCE, Lagarde enfatizó que «el BCE es una institución muy respetada y creíble, y espero haber participado en ello».
Andrew Kenningham, economista jefe para Europa de Capital Economics, opinó que, aunque las sugerencias de que Lagarde podría dejar el BCE antes de que finalice su mandato no tienen implicaciones inmediatas para la política monetaria, la historia demuestra que los políticos europeos, al igual que sus contrapartes en otros países, tienden a flexibilizar las normas para asegurarse de que su candidato preferido esté al frente del banco central.
Repercusiones de una salida anticipada
«Esto socava la imagen del BCE como uno de los bancos centrales más independientes del mundo», advirtió Kenningham en referencia al interés del presidente de Francia, Emmanuel Macron, en pactar un sucesor de Lagarde con el canciller alemán, Friedrich Merz. Este pacto tiene como objetivo evitar la potencial influencia de un candidato de extrema derecha si esta opción prevalece en las elecciones presidenciales francesas de la primavera de 2027.
El experto también mencionó que, a pesar de la escasa influencia inmediata que tendría una salida prematura de Lagarde sobre la política monetaria de la eurozona, ni siquiera un hipotético Gobierno del RN en Francia podría imponer un candidato que rompiera con la ortodoxia. Por lo tanto, considera que las preocupaciones expresadas en Francia sobre la influencia del RN en las políticas del BCE «parecen exageradas, por no decir un poco paranoicas».
Conclusión
En resumen, aunque el momento de la salida de Lagarde no influirá en la política monetaria, no es positivo que los políticos intenten orquestar una salida anticipada, ya que ello podría provocar un aumento de las tensiones políticas en el eventual proceso de elección de su sucesor.
