La ‘vieja Pescanova’ se mantuvo sin actividad de negocio en su primer trimestre de su año fiscal (de diciembre de 2025 a febrero de 2026) y reportó unas pérdidas por valor de 17.000 euros, frente a los 2.000 euros del mismo periodo del año anterior. Esto supone multiplicar casi por nueve sus números rojos, según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Pescanova SA, tras el concurso de acreedores y la creación de Nueva Pescanova, quedó convertida en una sociedad de cartera sin actividad productiva, siendo su principal activo una participación minoritaria del 0,21% en la pesquera.
Los ingresos al primer trimestre del ejercicio 2026 han sido de 81.000 euros, un 2,5% más, correspondientes principalmente a parte del apoyo anual que la sociedad recibe de Nueva Pescanova.
Desestimado el recurso contra el pago de una deuda de 300 millones
Los gastos del primer trimestre corresponden principalmente a gastos generales, de asesores externos (20.000 euros), de remuneración del Consejo (43.000 euros) y provisiones financieras (35.000 euros). La compañía presenta al cierre del primer trimestre un patrimonio neto negativo de -6,49 millones de euros y, a lo largo de este periodo, no ha realizado inversiones o desinversiones significativas.
En la comunicación remitida a la CNMV, la vieja Pescanova informa que, en febrero de este año, la Audiencia Provincial de Pontevedra desestimó de forma íntegra su recurso de apelación contra el pago de una deuda de 300 millones de euros por un crédito a la banca acreedora. De este modo, la empresa ha interpuesto un recurso de casación «en defensa de sus intereses».
«Una probable condena en costas que, en caso de materializarse, y habida cuenta de la altísima cuantía del procedimiento, sería inasumible para la sociedad y abocaría a esta a su liquidación», ha señalado.
En este contexto, para poder hacer frente a la posible condena en costas, se ha dotado una provisión por importe de 4,65 millones de euros que se actualizará anualmente, si, una vez que finalice el litigio, se mantiene la desestimación inicial de la demanda en primera instancia y la condena en costas.
Este importe se sufragaría mediante una ampliación de capital que deberá ser aprobada por la junta general de accionistas de la compañía.
