BRUSELAS, 23 Abr. – La Unión Europea espera desembolsar este mes de junio el primer tramo de 3.200 millones de euros del nuevo préstamo de 90.000 millones para Ucrania. Esto se produce después de que se haya completado este jueves la aprobación definitiva del instrumento por parte de los Veintisiete, que había estado bloqueado durante dos meses debido a un veto por parte de Hungría.
Fuentes comunitarias han confirmado que el crédito, acordado por los líderes europeos en diciembre, se ha desbloqueado tras la culminación de la reparación del oleoducto Druzhba por parte de Kiev. Esta paralización había sido utilizada como argumento por Budapest, y también por Bratislava en el caso de las sanciones, para frenar cualquier medida favorable hacia Ucrania.
Con la reciente aprobación de la modificación del marco financiero plurianual de la Unión, último trámite necesario para completar la base jurídica del instrumento, Bruselas aspira a acelerar su despliegue para que tanto la ayuda financiera como la militar empiecen a fluir en el segundo trimestre de este año.
El préstamo se financiará mediante emisiones de deuda en los mercados por parte de la UE y, en términos generales, destinará unos 30.000 millones de euros para cubrir las necesidades económicas más inmediatas de Ucrania y cerca de 60.000 millones para reforzar su industria militar.
El primer desembolso provendrá de la asistencia macrofinanciera, la vía más ágil para canalizar fondos, y se enmarca en la planificación acordada con Kiev para 2026. Esta planificación reserva 16.700 millones de euros para sostener las cuentas públicas ucranianas y otros 28.300 millones para potenciar sus capacidades de defensa.
En total, la estrategia aprobada contempla movilizar 45.000 millones de euros hasta finales de este año, mientras que la otra mitad del préstamo quedará reservada para 2027. Sin embargo, este reparto no es inamovible y podría ser revisado si la evolución de la guerra así lo requiere, según explica el Ejecutivo comunitario.
De cara a los próximos meses, Bruselas prevé completar el apoyo financiero con nuevos desembolsos a lo largo del año, ajustando las entradas de fondos a las necesidades de Kiev. Después del primer tramo, se planean nuevas entregas en verano y hacia el otoño, aunque el calendario sigue pendiente de ajuste y se coordinará con otros donantes y con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Primer Paquete Militar Centrado en Drones
En paralelo, la vertiente militar del préstamo iniciará con un primer programa centrado en la producción de drones por valor de 6.000 millones de euros. Este esquema permitirá a Ucrania detallar sus necesidades a través de programas específicos de adquisición que deberán ser validados por las instituciones europeas.
Este primer paquete incluye componentes de origen chino, lo que ha requerido una excepción específica para su financiación, en línea con un sistema que prioriza las compras dentro de la UE y solo permite recurrir a terceros países de forma justificada.
Antes de que se liberen estos fondos, será necesario completar varios pasos técnicos, entre ellos la apertura de una cuenta bancaria específica en la Unión, previsiblemente en Alemania, así como la definición de mecanismos de supervisión para controlar el uso del dinero.
Bruselas también está trabajando en nuevos programas de apoyo militar que podrían incluir munición, más drones o sistemas de defensa aérea; sin embargo, estos expedientes se encuentran todavía en fase preliminar y sin un calendario cerrado.
