MADRID, 23 Dic. (EUROPA PRESS) – Agentes de la Policía Nacional han recuperado en la provincia de León una corona visigoda del siglo VI, junto con monedas de plata, áureos de época moderna y otros objetos arqueológicos de gran valor histórico. Esta operación ha dado lugar a la detención de siete personas en León, quienes son presuntos responsables de delitos de pertenencia a grupo criminal, contra el patrimonio histórico, blanqueo de capitales y hurto agravado.
El grupo criminal estaba implicado en el expolio de varios yacimientos en León y Valladolid, utilizando detectores de metales, uno de los cuales era muy sofisticado, permitiendo alcanzar grandes profundidades en el terreno. Las piezas recuperadas eran posteriormente vendidas en plataformas de compraventa e incluso en domicilios privados.
La investigación se inició en enero cuando los agentes detectaron a un individuo que, en un evento numismático celebrado en Andalucía, ofrecía discretamente varias monedas de oro, plata y piezas de un tesoro visigodo, por las que pedía grandes sumas de dinero.
Los investigadores estiman que el beneficio obtenido a través de la venta de estos objetos arqueológicos podría haber superado el millón de euros. Todos los objetos recuperados serán depositados en el museo de la Junta de Castilla y León, según se determine.
A medida que avanzaban las pesquisas, se descubrió la posible existencia de un grupo criminal dedicado a la venta ilegal de efectos de gran valor histórico. Una vez identificado el lugar donde podría haberse expoliado la corona visigoda, se determinó que era un yacimiento arqueológico catalogado por la Junta de Castilla y León en la provincia de Valladolid.
LOS AUTORES USARON HERRAMIENTAS SOTISFICADAS
La Policía considera que los autores utilizaron herramientas muy sofisticadas, incluyendo un detector de metales capaz de alcanzar profundidades extremas mediante multifrecuencias, lo que ofrecía una detección más completa y versátil. También emplearon herramientas más rudimentarias como palas y picos para la extracción de los objetos arqueológicos.
Posteriormente, se pudo vincular a estas personas con el expolio de un yacimiento en León, del cual extrajeron miles de monedas de plata y monedas de oro de época romana de gran valor.
Una vez en su poder, las piezas eran limpiadas y catalogadas en función de su estado y calidad, para luego ser puestas a la venta en plataformas de compraventa o grupos privados en redes sociales. Algunos objetos fueron incluso vendidos en el domicilio de uno de los miembros del grupo, donde llegaban compradores de distintas partes de España.
Los investigadores confirmaron que este grupo estaba bien organizado y conocía a la perfección los yacimientos. Además, buscaban las rutas más seguras de acceso para evitar ser detectados. Los vehículos utilizados eran ocultados a cierta distancia, mientras los miembros del grupo caminaban hasta el lugar para dificultar cualquier investigación policial.
En algunos casos, un conductor dejaba el vehículo cerca del yacimiento y luego volvía a recoger a los demás, una vez que le avisaban que habían terminado de excavar.
Finalmente, tras identificar a todos los integrantes de este entramado criminal, el 2 de diciembre se estableció un dispositivo que llevó a cabo nueve entradas y registros simultáneos en la provincia de León.
Como resultado, se intervinieron partes de una corona visigoda de oro, alrededor de 6.000 monedas de plata —denarios y antoninianos—, 21 áureos, aproximadamente 1.000 objetos arqueológicos, en su mayoría monedas de diferentes épocas y materiales como fíbulas, puntas de lanza, anillos y piezas de cerámica.
Asimismo, se incautaron dispositivos electrónicos, diversa documentación, nueve detectores de metales, tres vehículos de alta gama y casi 50.000 euros.
