La consejera de Turismo y Empleo de Canarias, Jéssica de León, ha enfatizado que la gestión de su departamento va más allá de los hoteles y aeropuertos, centrándose en «impulsar una gestión transversal que proteja nuestros parajes y espacios naturales». Esta declaración destaca la importancia de la intervención en la recuperación del litoral canario, que busca renovar y aportar valor a las zonas más emblemáticas de las islas, fortaleciendo la resiliencia del litoral.
Fases del proyecto de renaturalización ambiental
Desde el Cabildo de Fuerteventura se valora positivamente esta actuación, que, según su presidenta, Lola García, «se enmarca en una línea de trabajo compartida entre administraciones para impulsar inversiones orientadas a la protección del territorio y a la mejora de espacios de alto valor ambiental como el Saladar de Jandía». García también recordó que el Cabildo ha llevado a cabo diversas acciones de conservación en la zona, como la mejora del vallado y las pasarelas, lo que permite que la nueva intervención dé continuidad a este trabajo y refuerce la sostenibilidad del litoral.
Para el alcalde de Pájara, Alejandro Jorge, esta iniciativa es «una buena noticia», subrayando la importancia del trabajo conjunto entre instituciones para «aprovechar los recursos económicos y logísticos disponibles».
Restauración ecológica y resiliencia costera
El alcalde Jorge también ha destacado que «el Saladar de Jandía es un emblema natural y paisajístico del sur de Fuerteventura y su conservación es vital». La renaturalización del Saladar se enfoca en la recuperación ecológica de un área protegida, que incluye la retirada de infraestructuras obsoletas y la restauración de la geomorfología original del terreno.
El trabajo se ha dividido en cuatro fases de ejecución. La primera consiste en el desmontaje y eliminación de la antigua planta depuradora, cuyo vaso soterrado está en estado ruinoso y resulta incompatible con la normativa de conservación del espacio.
Coordinación institucional para la protección del territorio
La segunda fase incluye la eliminación del relleno actual para restaurar la cota natural del saladar, bajando la plataforma de +3,40 metros a +2,50 metros originales, con especial cuidadoso para no «descubrir las raíces de la vegetación existente bajo el relleno».
El tercer paso se centrará en el tratamiento del medio, rehabilitando una superficie superior a los 9.000 metros cuadrados. Para ello, se utilizará tierra de desmonte tamizada en el perfilado del terreno y la creación de un talud de protección. La fase final se enfocará en la integración paisajística, destacando la plantación en la base del talud de aquellas especies vegetales que nacen de forma natural en el saladar.
Especies autóctonas y recuperación paisajística
El proyecto contempla plantar 104 ejemplares de especies autóctonas de forma aleatoria, es decir, sin seguir grupos o distribuciones geométricas. Las especies seleccionadas son Chenoleoides tomentosa (algoera), Salsola vermiculata (matabrusca), Tetraena fontanesii (uva de mar) y tres ejemplares de Tamarix canariensis (tarajal).
Los trabajos de recuperación del Saladar de Jandía se prevén finalizar el 30 de junio de 2026.
Se rehabilitarán más de 9.000 metros cuadrados mediante la remodelación del terreno y la construcción de terraplenes de protección, seguido de una integración paisajística con la vegetación autóctona. Esta intervención está fundamentada en trabajos de conservación previos en la zona y refleja la coordinación de las autoridades regionales, insulares y municipales. Se espera que la finalización del proyecto ocurra el 30 de junio de 2026.
