Río de Janeiro (EFE).- La Corte Suprema de Brasil rechazó este jueves la nueva petición de prisión domiciliaria por motivos humanitarios presentada por los abogados del expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años y 3 meses de prisión por golpismo en una instalación policial en Brasilia.
Ante esta nueva decisión del magistrado Alexandre de Moraes, instructor del proceso en el Supremo Tribunal Federal, Bolsonaro deberá regresar a su celda este mismo jueves, justo cuando reciba el alta médica en el hospital en el que ha estado ingresado desde el 24 de diciembre.
El capitán de la reserva del Ejército fue sometido a cuatro operaciones en los últimos días, y sus abogados solicitaron la concesión del beneficio de la prisión domiciliaria por razones humanitarias y de salud.
Crisis de hipo
En una rueda de prensa el miércoles, los médicos del líder de la ultraderecha brasileña afirmaron que, aunque no se han solucionado totalmente las crisis de hipo que le afectan, la salud del expresidente es estable y podrá abandonar el hospital este jueves.
La previsión es que, una vez reciba el alta médica, Bolsonaro sea trasladado con escolta hasta la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, donde está cumpliendo su condena desde noviembre.
En la sentencia que rechazó el nuevo recurso, Moraes aseguró que la defensa no presentó «hechos justificantes que pudiesen modificar la negativa a un pedido de prisión domiciliaria humanitaria» emitida el 19 de diciembre pasado.
Según el magistrado, en el caso del exmandatario no se cumplen los requisitos legales para la concesión de la prisión domiciliaria, especialmente ante las reiteradas violaciones que el condenado ha hecho de las medidas cautelares que le fueron impuestas cuando cumplía provisionalmente su condena en su residencia.
Bolsonaro destruyó la tobillera electrónica
Moraes recordó que Bolsonaro destruyó la tobillera electrónica con la que se controlaban sus movimientos en un aparente intento de fuga.
Además, el magistrado resaltó que, contrariamente a lo alegado por la defensa, la situación de salud de Bolsonaro no ha empeorado; por el contrario, su estado clínico ha mostrado mejoría de los problemas de los que se quejaba tras realizarse nuevas cirugías electivas, tal como indican los informes de sus propios médicos.
Moraes añadió que atendió todas las peticiones de atención médica solicitadas por la defensa, como la posibilidad de que reciba a los médicos en su celda sin necesidad de autorización judicial previa y la instalación de un servicio de emergencias 24 horas en la edificación policial.
Prisión domiciliaria con carácter humanitario
De acuerdo con sus médicos, tanto la cirugía para la corrección de dos hernias inguinales a la que fue sometido el 25 de diciembre, como las tres diferentes operaciones para el bloqueo anestésico de los nervios frénicos bilaterales del diafragma, que buscan controlar sus recurrentes crisis de hipo, se realizaron como estaba previsto durante sus ocho días de hospitalización.
El expresidente también presentó algunos picos de hipertensión en los últimos días, que fueron tratados con medicación, y, a petición suya, se le están suministrando antidepresivos.
Bolsonaro fue condenado en septiembre por la Corte Suprema por «liderar» un complot con el fin de «perpetuarse en el poder» tras perder las elecciones presidenciales de 2022 ante el actual gobernante, el progresista Luiz Inácio Lula da Silva.
Sus abogados han solicitado en varias ocasiones la concesión de prisión domiciliaria con carácter humanitario debido a su delicado estado de salud, pero hasta la fecha el Supremo ha denegado todos los recursos.
