La segunda misión (NG-2) del cohete New Glenn de Blue Origin se encuentra acoplada al Complejo de Lanzamiento Espacial 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida, EE. UU., tras la cancelación del intento de lanzamiento, el 9 de noviembre de 2025. La NASA ha decidido posponer el lanzamiento previsto para este miércoles desde Cabo Cañaveral debido a la «alta actividad solar».
La misión Escape and Plasma Acceleration and Dynamics Explorers (Escapade), conformada por dos satélites idénticos y transportada por un cohete de Blue Origin, ya había sido aplazada el domingo pasado por condiciones meteorológicas adversas. En este caso, el retraso se debe a una tormenta geomagnética que afecta las condiciones del clima espacial.
“El cohete New Glenn está listo para su lanzamiento. Sin embargo, debido a la alta actividad solar y sus posibles efectos sobre la nave espacial Escapade, la NASA ha decidido posponer el lanzamiento hasta que mejoren las condiciones del clima espacial”, informó Blue Origin.
Tormenta solar ‘severa’
La compañía de Jeff Bezos ha indicado que están evaluando las próximas oportunidades de ventana de lanzamiento, en función de los pronósticos del clima espacial y la disponibilidad del rango. Este miércoles, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos alertó sobre una tormenta solar ‘severa’ que impactará el campo magnético de la Tierra, lo que ha llevado a notificaciones a los operadores de infraestructuras críticas para mitigar posibles efectos adversos.
Las tormentas geomagnéticas, comúnmente conocidas como ‘tormentas solares’, son responsables de las célebres auroras boreales y, aunque raramente causan daños significativos a infraestructuras en la Tierra, las más severas pueden activar alertas para prevenir y mitigar riesgos. Según la NOAA, estos eventos pueden aumentar los problemas de control de voltaje en sistemas eléctricos, aunque estos se pueden mitigar con medidas preventivas. También han señalado potenciales anomalías en las operaciones de los satélites.
La misión a Marte de la NASA y Blue Origin
Los resultados de esta misión ayudarán a los científicos a entender cómo y cuándo Marte perdió su atmósfera, proporcionando información clave sobre las condiciones que enfrentarían los futuros astronautas que viajen o se establezcan allí. La iniciativa permitirá obtener una visión tridimensional sin precedentes de la magnetosfera y la ionosfera del planeta rojo, según la NASA.
Este lanzamiento representa el segundo intento de un cohete New Glenn de Blue Origin, que tratará de aterrizar su primera etapa en una plataforma en el mar, luego de no lograrlo en la misión inaugural.
El fallo del primer vuelo
Durante el primer vuelo en enero de este año, la primera etapa del cohete alcanzó la órbita, pero falló en su recuperación sobre la barcaza en el Atlántico. La misión también probará una nueva trayectoria interplanetaria que podría transformar los futuros viajes al planeta rojo, haciéndolos más flexibles y frecuentes. En vez de utilizar la tradicional maniobra de transferencia de Hohmann, que limita los lanzamientos a una ventana de pocas semanas cada 26 meses, la misión se dirigirá primero a un punto de Lagrange antes de tomar rumbo hacia Marte.
Escapade, con un costo total de 49 millones de dólares, ofrecerá por primera vez una visión «en estéreo», es decir, dos satélites idénticos que observarán al mismo tiempo el mismo fenómeno desde distintos puntos del espacio. La intención es observar cómo el viento solar afecta la atmósfera superior de Marte, un aspecto clave para entender la pérdida de agua y gases atmosféricos que transformaron su clima hace miles de millones de años.
