En plena transición energética, conviene tener clara la diferencia entre la energía hidráulica y la hidroeléctrica. Dos términos que a menudo se confunden y conciben como el mismo. Aunque se trata de conceptos relacionados, no son exactamente lo mismo. Entender sus particularidades es vital para apreciar en su plenitud el papel que tienen en el contexto energético actual. Al hablar de energía hidráulica, se hace referencia a una de las formas que usamos para generar energía a partir del movimiento del agua.
Qué es la energía hidráulica
La energía hidráulica es la renovable más usada en todo el mundo, la atención se posa sobre su concepto y su diferencia con la hidroeléctrica. Cuando el agua circula con fuerza a través de un río o cae desde una altura, ejecuta la acción con energía cinética o potencial. Puede transformarse en energía mecánica al mover una turbina, que posteriormente puede derivar en electricidad mediante un generador. Esta tecnología lleva milenios sirviendo a la humanidad.
A lo largo de la historia, se ha modificado la escala y la finalidad de esta energía, al igual que las tecnologías intermedias para aprovecharla. Sin embargo, el concepto básico continúa siendo el de aprovechar la fuerza natural del agua. El proceso para aprovechar la energía hidráulica resulta eficiente, limpio y fácil de activar y desactivar.
Este proceso puede dividirse en diferentes pasos:
- Acumulación de agua en embalses o canalización desde un río usando canales o tuberías.
- Aceleración del agua (con el uso de circuitos).
- Movimiento de la turbina.
- Aprovechamiento de la turbina y transporte de la energía (si es electricidad, el transporte se realiza por líneas de alta tensión).
Diferencia entre energía hidráulica e hidroeléctrica
La hidroeléctrica no es lo mismo que la energía hidráulica. Es un tipo de hidráulica focalizada en la producción de electricidad. Mientras que hidráulica es el término elegido para referirse a la energía que se extrae del agua en términos generales, la energía hidroeléctrica hace referencia a la que produce electricidad exclusivamente.
Por lo tanto, podemos hablar de energía hidráulica al incluir todas las aplicaciones en las que existe la obtención de energía a partir del agua, incluyendo desde las tecnologías antiguas hasta las modernas. En cambio, si mencionamos la energía hidroeléctrica, estamos hablando de un subtipo de energía hidráulica cuyo fin único es generar electricidad.
La energía hidroeléctrica es un tipo de hidráulica, solo que se centra específicamente en la generación de electricidad. Toda energía hidroeléctrica es hidráulica, pero no toda la hidráulica es hidroeléctrica, ya que también puede utilizarse la fuerza del agua para otros fines, como movilizar maquinarias agrícolas o provocar el movimiento de molinos.
Existen diferentes tipos de centrales hidroeléctricas: centrales al aire libre, a pie de presas o conectadas por tuberías a presión, si se encuentran lejos de las presas. También pueden encontrarse centrales en cavernas conectadas al embalse por túneles, tuberías a presión o ambas. Además, hay varios tipos de centrales que usan el flujo del agua (agua fluyente o centrales de embalse), centrales de regulación, así como diferentes clases que utilizan la caída del agua y mareomotrices.
Centrales hidroeléctricas existentes en España
España cuenta en su territorio con más de 1.300 centrales hidroeléctricas de todo tipo. De acuerdo con datos aportados por la International Hydropower Association (IHA), España es el quinto país de Europa que más electricidad genera a partir de sus centrales hidroeléctricas.
Las cinco mayores centrales hidroeléctricas del país ibérico son: Central de Aldeadávila, Central José María de Oriol en Alcántara, Central de Villarino, Central de Cortes-La Muela y Central de Saucelle.
La mayoría de las personas se van de este mundo sin entender la diferencia entre energía hidráulica e hidroeléctrica. Dos conceptos que, aunque parecen lo mismo a simple vista, tienen sus propios matices. Mientras algunos todavía se preguntan las disimilitudes entre ellas, la comprensión de estos términos es fundamental en el contexto actual de la transición energética.
