La exjefa de gabinete de la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, ha afirmado ante la jueza que investiga la gestión de la catastrófica dana, que ha dejado 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia, que el día anterior a la riada, el 28 de octubre, ya se hablaba de «mensajes masivos».
Pradas ha testificado en los juzgados de Catarroja (Valencia), donde se instruye el procedimiento de la dana, por el que hay dos investigados: ella misma y su exnúmero dos, Emilio Argüeso.
La testigo ha manifestado que el 28 de octubre hubo una reunión con todo el equipo de la Conselleria, y que la primera parte se centró en la previsión meteorológica. «Se habló de la previsión de lluvia, de que se estaba haciendo lo habitual y también se trató la parte técnica», ha declarado.
De hecho, Pradas indicó que ese mismo día, el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, ya hablaba de «mensajes masivos», aunque el sistema Es Alert como tal se mencionó a las 19:00 horas del 29 de octubre, en el Cecopi.
El 29 de octubre, por la mañana, tras decretarse la alerta roja, la testigo explicó que recogieron a Pradas y se dirigieron a L’Eliana, alrededor de las 12:00 horas. En el trayecto, la exconsellera habló con la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, y, según le comentó luego Pradas, la delegada estaba «más tranquila» que ellas.
Una vez en L’Eliana, acudieron a una sala con pantallas donde Suárez les explicó la situación actual. La testigo manifestó que los técnicos estaban trabajando, había lluvias intensas y «dos chicos que estaban allí estaban preocupados por un camionero». La testigo no notó angustia ni tensión especial, simplemente observó a la gente trabajando.
Suárez les comunicó que habían activado la alerta hidrológica del Poyo, aunque más tarde en el ‘112’ no se mencionaron barrancos, según aclaró.
Tras esa reunión, se dirigió junto con Pradas a Carlet, alrededor de las 14:00 horas, y la exconsellera volvió a hablar con Bernabé, quien le expresó que ya no estaba «tan tranquila». En el trayecto, Pradas solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante la situación en Utiel.
A las 17:00 horas, asistieron a la reunión del Cecopi, donde la exconsellera «coordinaba las intervenciones» y solicitaba información «constantemente» a todos los integrantes. Del Es Alert, la testigo mencionó que se empezó a hablar a partir de las 19:00 horas, después de que a las 18:00 horas avisaran de que la presa de Forata podía reventar.
Cuando se le preguntó si Suárez leyó un borrador de mensaje para enviar a la población a las 17:00 horas, la testigo explicó que sí, pero no sabía si los técnicos habían preparado un Es Alert antes de las 19:00 horas.
En el Cecopi, la testigo afirmó que «nadie imponía su criterio» y enfatizó que Pradas «no paró el Es Alert». Asimismo, indicó que no recordaba haber pedido una traducción al valenciano, aunque mencionaron «algo» del inglés.
La testigo también comentó que entendía que la dirección operativa en el Cecopi la llevaba Miguel Basset y que Pradas coordinaba. «Las decisiones se consensuaban entre todos», reiteró.
Pradas atendió una llamada antes de las 20:00 horas, lo que le llevó a salir de la sala, y luego regresó diciendo que había que enviar el mensaje, pero desconoce con quién hablaba. Interpelada sobre el tiempo que tomó la gestión del envío del Es Alert, la testigo indicó que fue de media hora a 40 minutos, suponiendo que debió ser por los requerimientos técnicos que no conocía.
Nada del Poyo
La testigo explicó que en el Cecopi no se habló del barranco del Poyo y se enteró del desbordamiento cuando ya estaba el expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, dentro del Cecopi. Escuchó que Benetússer estaba inundado y comenzó a llamar a su familia y amigos, dado que conoce a muchos en la localidad, lo que le provocó un sentimiento de pánico.
Cuando Mazón llegó al Cecopi, se hizo cargo de la emergencia, «coordinando e informando». Ya por la noche, a las 4:00 horas, le convencieron para que regresara a casa. «La consellera hizo lo que pudo, creo que todos lo hicimos», advirtió.
Preguntada por la razón de la demora en el envío del Es Alert, afirmó que no lo sabía, pero recordaba un debate donde Basset dijo que podía ser contraproducente y «todo el mundo debatía».
«Los matices –añadió– se pedían en el debate entre Basset, Suárez y la delegada. Era un acuerdo colectivo y se acordó el texto final entre todos». Cuando se mencionó el barranco del Poyo en el Cecopi, ya eran más de las 20:30 horas.
Papel «activo»
Sobre este testimonio, fuentes de la defensa de Pradas han manifestado que queda constancia de que la exconsellera pidió llamar a los municipios afectados y se «preocupó». También han destacado el papel «activo» de Pradas en el Cecopi.
Asimismo, subrayaron que no se habló del Poyo durante toda la tarde del 29 de octubre y, en relación al Es Alert, mencionaron que había «muchas intervenciones» y que Pradas no lo detuvo.
Además, las fuentes indicaron que de las declaraciones de la testigo se desprende que ningún miembro del Cecopi tuvo conocimiento de incidencias en su móvil o que no se mencionó nada en voz alta. Con respecto a los «mensajes masivos» discutidos el 28 de octubre, aclararon que «se hablaba de avisar masivamente desde el 28, pero no refiriéndose a SMS o Es Alert», resaltando que el mismo 28 y 29 se enviaron miles de avisos masivos a todos los municipios y agencias de protección civil.
En cuanto a la llamada mencionada por la testigo, que llevó a que Pradas dijera «que se envíe, que se envíe» el Es Alert, las fuentes señalaron que, como ya ha dicho Pradas en varias ocasiones, fue a raíz de una llamada del secretario de Estado, quien le trasladó que no podía asegurar que la presa no fuera a romperse.
