
MADRID, 13 Abr. – Un ensayo clínico de fase I con niños que presentan trastorno del espectro autista (TEA) sugiere que la estimulación cerebral profunda del núcleo accumbens podría reducir la conducta autolesiva. Esta conclusión proviene de un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto, en Canadá.
Un ensayo con seis niños y modelos animales
Los resultados, corroborados en modelos de ratón y publicados en la revista Science Advance, indican que el tratamiento no solo mejoró la conducta, sino que también modificó la estructura y el volumen de los circuitos neuronales. Aproximadamente una cuarta parte de las personas que presentan TEA manifiestan conductas autolesivas debido a una disfunción en sus circuitos corticoestriatales.
Estas conductas son refractarias y resistentes a las intervenciones terapéuticas convencionales. Dado que la estimulación cerebral profunda modula directamente la actividad de la red neuronal, este tratamiento ofrece un potencial significativo para abordar conductas autolesivas graves a nivel neurobiológico.
El estudio demostró que la estimulación eléctrica en el núcleo accumbens, una región relacionada con conductas autolesivas, podría desencadenar cambios estructurales que disminuyen estas conductas. Este efecto fue observado tanto en modelos de ratón con TEA que presentaban acicalamiento excesivo, como en seis participantes pediátricos.
Cambios cerebrales asociados a mejoras en la conducta
Se registraron cambios morfológicos a largo plazo en los niños, incluyendo disminuciones beneficiosas en el volumen estriatal, lo que se correspondió con mejoras en su conducta. Los investigadores concluyen que «estos hallazgos proporcionan un marco mecanicista fundamental para optimizar los resultados en una población extremadamente vulnerable de niños con comportamiento autolesivo».
