
MADRID, 13 Abr. (Europa Press) – Según una nueva investigación en ratones de la Universidad de California Berkeley (Estados Unidos), las células T reguladoras (Treg) dentro de los tumores restringen la actividad antitumoral de las células asesinas naturales (NK) en algunos cánceres resistentes a las células T.
Hallazgos Clave de la Investigación
Tal y como se recoge en la revista Science, la depleción de células Treg intratumorales indujo la activación de las células NK y potenció el control tumoral en múltiples modelos de cáncer en ratones. «Este enfoque podría complementar las terapias de punto de control actuales que fallan contra los cánceres resistentes a las células T CD8, y proporciona una base racional para refinar las estrategias de depleción localizada de células Treg en la inmunoterapia del cáncer», escriben los investigadores.
Resistencia Tumoral y Mecanismos Inmunitarios
Varios cánceres regulan negativamente la expresión del complejo mayor de histocompatibilidad de clase I (MHC I) para evitar la detección inmunitaria, lo que causa resistencia a las células T CD8 específicas del tumor. A pesar de que las células NK pueden atacar tumores deficientes en MHC I, investigaciones previas sugieren que los mecanismos inmunosupresores limitan su actividad antitumoral.
Impacto de las Células Treg en el Cáncer
De esta forma, los autores investigaron el impacto de las células Treg intratumorales en las respuestas de las células NK en varios modelos de cáncer en ratones. La depleción de células Treg indujo fuertes respuestas antitumorales de células NK contra tumores deficientes en MHC I y tumores que expresaban tanto MHC I como NKG2D (un receptor activador de células NK).
La eliminación de células Treg intratumorales potenciaba la activación, proliferación y citotoxicidad de las células NK. Sin embargo, estos efectos desaparecían si también se deplecionaban las células T CD4. Los investigadores descubrieron que, en ausencia de células Treg, las células dendríticas convencionales de tipo 2 podían promover la producción de IL-2 por las células T CD4, lo que potenciaba la activación de las células NK y la actividad antitumoral.
Perspectivas Futuras en Investigación
La depleción sistémica de células Treg con anticuerpos también aumentó el control tumoral mediado por células NK en cánceres deficientes en MHC I. Los autores señalan que se necesita más investigación para examinar los efectos de la depleción de células Treg en tumores humanos con pérdida parcial de MHC I.
