MADRID, 21 de mayo – La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha destacado que la combinación del diagnóstico precoz, la inmunoterapia y las terapias dirigidas ha cambiado «radicalmente» el pronóstico de muchos pacientes con melanoma, permitiendo supervivencias prolongadas e incluso respuestas mantenidas a largo plazo.
«El melanoma es probablemente uno de los mejores ejemplos de cómo la Oncología actual evoluciona hacia una detección más precoz y un tratamiento cada vez más personalizado», ha afirmado Eva Muñoz-Couselo, vocal de la Junta Directiva de SEOM y oncóloga médica del Hospital Universitario Vall d’Hebrón de Barcelona.
Según el último informe ‘Las cifras del cáncer en España’, este año se diagnosticarán 8.074 nuevos casos de melanoma, de los que 4.009 se producirán en hombres y 4.065 en mujeres. Muñoz-Couselo ha resaltado que la identificación temprana de las lesiones es clave para el pronóstico.
Con motivo del Día Mundial del Melanoma, que se conmemora este sábado, la SEOM ha resaltado los avances que se han producido en los últimos años en su tratamiento, en el marco de la campaña ‘En Oncología, cada avance se escribe con mayúsculas’.
La supervivencia a cinco años supera el 90 por ciento en los pacientes diagnosticados en estadios iniciales de melanoma, un avance que los oncólogos relacionan con el diagnóstico precoz y la incorporación de nuevas estrategias terapéuticas en fases tempranas de la enfermedad.
En este contexto, han detallado que factores como el grosor tumoral, la ulceración, la afectación ganglionar o determinadas alteraciones moleculares, especialmente la mutación BRAF, permiten estratificar mejor el riesgo y adaptar tanto las decisiones terapéuticas como el seguimiento de los pacientes.
Avances en Terapias
La incorporación de la inmunoterapia y de las terapias dirigidas frente a BRAF, un gen que presenta mutaciones en aproximadamente la mitad de los pacientes, ha supuesto «uno de los mayores avances recientes en cáncer».
Hace apenas una década, el melanoma metastásico tenía un pronóstico muy limitado. Sin embargo, en la actualidad se pueden alcanzar respuestas duraderas y supervivencias prolongadas en un porcentaje significativo de pacientes. Estos tratamientos también se han incorporado a fases más precoces de la enfermedad, tanto en el contexto adyuvante como neoadyuvante.
La SEOM ha advertido que el incremento sostenido de casos, junto al aumento de supervivientes a largo plazo, plantea nuevos retos asistenciales y obliga a reforzar el trabajo multidisciplinar entre dermatología, cirugía, anatomía patológica, radiología, medicina nuclear y oncología médica.
Entre los desafíos actuales, también se encuentra el manejo de los efectos secundarios de la inmunoterapia, el seguimiento a largo plazo de los supervivientes, la identificación precoz de recaídas y la integración de herramientas de medicina de precisión y de inteligencia artificial (IA) en la práctica clínica habitual.
Sobre la IA, los oncólogos han coincido en que comienza a ejercer un papel «prometedor» en el diagnóstico precoz y la priorización de lesiones sospechosas, contribuyendo a mejorar la precisión diagnóstica, optimizar recursos y reducir retrasos asistenciales. Sin embargo, han puntualizado que estas herramientas no sustituirán la valoración médica especializada.
La SEOM ha insistido en la importancia de la prevención y del diagnóstico precoz mediante la fotoprotección adecuada, la autoexploración cutánea y la consulta médica ante cualquier lesión pigmentada nueva o cambiante. En este sentido, ha subrayado que detectar un melanoma a tiempo continúa siendo uno de los factores más determinantes para mejorar el pronóstico de la enfermedad.
