MADRID, 5 de mayo de 2026 – La industria de defensa española ha hecho un llamado este martes a impulsar la cooperación, el diálogo y establecer alianzas ante un «cambio de paradigma» mundial en este ámbito. Además, se ha resaltado la necesidad de «acelerar» los programas de defensa, confiando en que el sector ocupa una posición destacada a nivel internacional.
Este consenso fue expresado por representantes de diversas empresas e instituciones del sector de defensa y tecnología, como Digeid, Aicox, Sapa, Santa Bárbara Sistemas, Urovesa y Oesía, durante la ‘II Jornada de Seguridad y Defensa Global’. La jornada incluyó una mesa redonda titulada ‘Desarrollo de la industria de defensa en España: retos y oportunidades’, donde se abordaron los cambios que enfrenta la industria en un contexto geopolítico que se ha transformado en los últimos años, con plazos de entrega más exigentes.
El presidente y CEO de Urovesa, Justo Sierra Rey, y el director ejecutivo de Estrategia de SAPA, Raúl Blanco Díaz, expresaron que la industria está acelerando su ritmo. «La defensa de un país es tan fuerte como su industria de defensa, y tenemos una industria de defensa muy fuerte», afirmó Héctor Casado López, adjunto al director de la Dirección General de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa (Digeid). Casado alegó que la industria enfrenta «una oportunidad de oro para la próxima década».
Pilar García, directora de Transformación y Crecimiento de Santa Bárbara Sistemas, agregó que una «visión a largo plazo y cooperativa» será clave para buscar oportunidades de vinculación con otros sectores dentro de la industria de defensa. «Ahora no hay excusas», enfatizó García, enfatizando que las empresas deben responder efectivamente a las expectativas creadas.
Tecnologías disruptivas
Durante el debate, Raúl Blanco destacó que «lo que nos va a distinguir y hacer más productivos y rápidos es la tecnología». Justo Sierra, por su parte, reconoció que los drones no tripulados son parte de este «cambio de paradigma», aunque subrayó que «nunca» dejarán de fabricarse vehículos tripulados, debido a la naturaleza humana de los conflictos. Salvador Álvarez, director de Estrategia de Grupo Oesía, añadió que la guerra en Ucrania representa un conflicto altamente tecnológico.
«Estamos en un cambio de paradigma, donde sistemas pequeños y baratos pueden neutralizar sistemas costosos. Es necesario incorporar capacidades de baja tecnología, escalables y rápidamente replicables en el campo de batalla», continuó Álvarez.
La financiación debe llegar rápido, también a las pymes
Carlos F. Laborda, CEO de Aicox, enfatizó la importancia de las pequeñas y medianas empresas (pymes), indicando que son fundamentales para el éxito del sector. Los expertos coincidieron en que es vital incluir a las pymes en la cadena de suministro y en colaborar con grandes empresas, a la vez que apoyaron la urgencia de que la financiación de los Programas Especiales de Modernización (PEM) fluya más rápidamente, desde su diseño inicial hasta la adjudicación final.
El director ejecutivo de Estrategia de SAPA advirtió: «Estamos en un momento que no es comparable a hace cinco o diez años», con un volumen de inversión proyectado de un 2 % del PIB anualmente, lo que equivaldría a unos 30.000 millones de euros anuales.
Necesidad de una ley de planificación militar
Los representantes de Aicox y Oesía señalaron que existe un «margen de mejora», sugiriendo un enfoque más proactivo en la adjudicación de contratos y posiblemente la creación de una Ley de planificación militar. Salvador Álvarez planteó la idea de establecer una agencia de programas de defensa, así como un pacto nacional y revisar la normativa existente que, a su juicio, impide ser ágiles y eficaces.
Por otro lado, Pilar García subrayó que las empresas grandes deben compartir con la Administración la responsabilidad de asegurar que la financiación prospere. «Debemos ser conscientes de esa responsabilidad», concluyó García.
