En un reciente estudio realizado por el IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura) y la CPBIO (Comisión Permanente de Biocombustibles), se ha destacado un marco de acción global para la producción de biocombustibles sostenibles. La investigación señala que es posible duplicar la producción de biocombustibles líquidos sin necesidad de expandir la frontera agrícola. Esta duplicación se lograría mediante el cierre de la brecha de productividad en los seis principales cultivos que actualmente se utilizan para producir biocombustibles líquidos, como el maíz, la caña de azúcar, el trigo, la soja, la colza y la palma, específicamente para la producción de biodiésel.
El IICA afirma que este enfoque no solo permitiría satisfacer las metas de producción planteadas en la declaración de Belém 4x, sino que además se podría alcanzar un incremento adicional del 72% en la producción de biocombustibles líquidos.
Agustín Torroba, especialista internacional en biocombustibles del IICA y secretario técnico de la CPBIO, comentó: «Los biocombustibles son la forma más rápida que tenemos de descarbonizar el transporte, son una solución inmediata. De acuerdo con datos preliminares del IICA, la producción de biocombustibles en las Américas está permitiendo disminuir las emisiones de 185 millones de toneladas de CO2 equivalente por año».
Además, el IICA ha anunciado el lanzamiento de un programa destinado a fortalecer la gestión integrada de incendios en la Amazonía. Este programa se llevará a cabo a través de un Acuerdo de Financiamiento y Ejecución del Programa Regional para la Gestión Integrada del Fuego en la Selva Amazónica (IFM), en colaboración con la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y el Banco de Desarrollo KfW.
Coordinación de la OTCA y ocho países amazónicos para la gestión integrada del fuego
Las organizaciones involucradas han indicado que la financiación para este programa alcanzará un total de 18,7 millones de euros durante el periodo de 2026 a 2029. El objetivo es fortalecer las capacidades de los países que forman parte de la OTCA, que incluye a Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. El enfoque está en la prevención, respuesta y recuperación ante incendios forestales, abarcando tanto áreas nacionales como transfronterizas.
La coordinadora técnica del IICA, Cristina Costa, expresó: «El proyecto contribuirá a una mayor integración y movilización de las comunidades locales de los ocho países, ya que trabajarán de manera coordinada en la gestión integrada de incendios».
La iniciativa también tiene como finalidad fortalecer la cooperación regional en el intercambio de conocimientos y buenas prácticas sobre la prevención y respuesta a incendios.
El IICA explicó que el lanzamiento de este programa es un aporte directo a los objetivos del Acuerdo de París, al reducir las emisiones de incendios forestales, proteger la biodiversidad y fortalecer la resiliencia de las comunidades amazónicas.
Además, potenciar cultivos convencionales podría permitir suplir una gran parte de la demanda futura de biocombustibles y combustibles sostenibles para la aviación, lo que contribuiría de manera significativa a alcanzar las metas climáticas y de seguridad alimentaria.
El marco de acción propuesto aboga por la implementación de políticas públicas orientadas a la productividad y la sostenibilidad, con el fin de lograr una descarbonización efectiva del transporte, sin comprometer la seguridad alimentaria ni los ecosistemas.
