Si no se puede en la Tierra, será en el espacio
Hace poco se reveló que Estados Unidos planea construir proyectos en la Luna, y ahora más empresas buscan construir un futuro tecnológico fuera de la Tierra, motivados principalmente por la energía y la refrigeración.
Los modelos de inteligencia artificial (IA) que están por venir necesitan centros que consuman la electricidad de un país pequeño, algo que, según los expertos, es «simplemente imposible» con las redes eléctricas actuales. Sin embargo, en el espacio, la historia es diferente.
Starcloud calcula que los costos de energía serán hasta diez veces menores. El plan se basa en dos grandes innovaciones. En primer lugar, se utilizará energía solar ininterrumpida. Los centros de datos se situarían en una órbita especial donde el sol nunca se oculta.
Esto significa que los paneles solares estarán iluminados casi todo el tiempo, generando una «energía renovable casi infinita y muy barata». El segundo truco es la refrigeración perfecta, pero ¿qué implica esto?
En la Tierra, se gastan millones de litros de agua para enfriar los servidores. En el espacio, la situación es más favorable: se cuenta con el vacío a temperaturas bajo cero. El calor de los chips se extrae con un líquido que, tras calentarse, se bombea a paneles gigantes que expulsan ese calor al espacio.
Un gran desafío por resolver
El primer satélite representa solo un experimento inicial; sin embargo, el objetivo final es construir centros de datos gigantescos en órbita. Este sería un lugar ideal para entrenar las IA más grandes, aunque existen dos problemas cruciales que afrontar.
El primero es el coste de enviar todo ese material. El plan solo podrá llevarse a cabo si los cohetes se vuelven extremadamente baratos, como promete la tecnología de cohetes reutilizables de SpaceX. Si el coste de lanzamiento no se reduce drásticamente, la idea no será viable.
El otro gran obstáculo es la radiación. Los chips actuales no están diseñados para el espacio, y las tormentas solares pueden dañarlos por completo. La única solución sería utilizar un blindaje especial, que irónicamente añade más peso y aumenta de nuevo el coste de envío.
La carrera por la inteligencia artificial ha escalado hasta el punto de que solo el espacio puede seguir el ritmo. El plan de NVIDIA y Starcloud para trasladar los centros de datos fuera de la Tierra aborda la escasez de energía y el consumo de agua que la IA está causando en nuestro planeta. Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Mientras contemplamos proyectos fuera de la Tierra, nuestro planeta también está cambiando, incluyendo la manera en que se mueve.
