El plan de movilidad de Palma ha sido presentado recientemente por el teniente de alcalde y regidor de Mobilitat, Toni Deudero. Este ambicioso proyecto prevé una inversión total de 12,86 millones de euros y establece una planificación a diez años, enfocándose en la sostenibilidad y la mejora del entorno urbano.
Desarrollado por la empresa Idom, el estudio da continuidad a la primera fase de diagnóstico, centrándose en definir soluciones técnicas para intersecciones, paradas de la EMT, puntos de aportación de residuos de Emaya, así como paradas de taxi y zonas con arbolado. Además, se planifica el crecimiento de la red ciclista en la ciudad.
Nuevos itinerarios ciclistas a corto plazo
Según el documento, una vez se ejecuten todas las actuaciones previstas, Palma ocupará la segunda posición en kilómetros de carril bici por cada 100.000 habitantes entre las 19 capitales de provincia con características similares. El plan se estructura en tres horizontes temporales: corto plazo (1-2 años), medio plazo (3-5 años) y largo plazo (6-10 años). En total, se contempla la creación de 59,1 kilómetros nuevos de carril bici, lo que representa un incremento del 24% respecto a la red actual.
Actualmente, Infraestructures ya trabaja en varios proyectos incluidos en la primera fase, tales como el acceso al Castell de Bellver, el tramo del Camí dels Reis entre Son Espases y la carretera de Sóller, la conectividad ciclista de Porto Pi, la calle Polvorí, los itinerarios de Son Ferriol y Can Pastilla, y la conexión del Camí de les Meravelles.
Intervenciones en puntos conflictivos
La auditoría del plan establece como criterio prioritario actuar en los tramos con mayor conflictividad y en aquellos que mejorarán la conectividad global de la red, incluyendo la conexión con el polígono de Son Castelló y la continuidad del eje Caracas–General Ricard Ortega.
A corto plazo, el 73,99 % de los nuevos itinerarios serán carriles bici segregados en calzada, el 11,47 % ciclocalles y el 14,54 % sendas bici.
Entre las soluciones técnicas más relevantes se destaca la alternativa al eje ciclista de la calle Blanquerna, uno de los puntos más conflictivos de la red. La propuesta incluye trasladar el itinerario a las calles Francesc Suau y 31 de Desembre mediante carriles bici segregados en calzada.
En la calle Francesc Suau, entre Emperadriu Eugènia y Pare Bartomeu Pou, se prevé mantener ambos cordones de estacionamiento y habilitar dos carriles de circulación con anchuras superiores a las actuales.
Seguridad y convivencia en la red ciclista
En la calle 31 de Desembre, entre Pare Bartomeu Pou y Comte de Sallent, se proyecta un carril bici bidireccional, manteniendo el arbolado, que implicará la eliminación de 15 plazas de aparcamiento y algunos espacios para motos. Infraestructures ha reservado 300.000 euros para esta actuación en 2026.
La Fase II también propone intervenciones en 77 intersecciones, 79 paradas de la EMT y 97 puntos de residuos. A corto plazo, se intervendrá en 19 intersecciones, 16 paradas y 19 puntos de aportación, con el objetivo de mejorar la seguridad y la convivencia entre peatones, ciclistas, usuarios de VMP y del transporte público.
En el entorno de la Intermodal–plaza Espanya, donde actualmente existen itinerarios ciclistas sobre zonas peatonales, se plantea trasladar el carril bici a la calzada de la avenida Marquès de Fontsanta y enlazarlo con Bastiò d’en Sanoguera. Esta actuación implicará el desplazamiento de la estación de BiciPalma del Parc de Ses Estacions.
Asimismo, se propone una solución para la plaza Verge del Miracle, donde el itinerario ciclista discurre sobre aceras. La alternativa plantea dar continuidad a la ciclocalle de la calle Bayarte hasta Espartero, contando con señalización vertical y horizontal en un tramo de 82 metros.
Planificación a medio y largo plazo
El plan prevé la implantación de 22,83 kilómetros adicionales a medio plazo y 24,66 kilómetros más a largo plazo, con una clara apuesta por los carriles bici segregados en calzada.
Toni Deudero, acompañado por el responsable de Movilidad Urbana de Idom, Francesc Arechavala, ha destacado que el documento «marca una hoja de ruta clara para mejorar la movilidad, reforzar la seguridad y avanzar hacia una ciudad más sostenible.»
El regidor recordó que la SMAP ejecutará en 2026 la cuarta fase de ampliación de BiciPalma, que incluirá 23 nuevas estaciones y 230 bicicletas eléctricas, extendiendo el servicio a la Platja de Palma y el Passeig Marítim.
Entre las propuestas clave se incluyen la desviación de un corredor altamente problemático hacia calles paralelas, el rediseño de varias zonas centrales para trasladar la infraestructura ciclista de las aceras a la calzada, y la mejora de la seguridad en decenas de intersecciones, paradas de autobús y puntos de recogida de residuos.
Una vez completado, este plan posicionará a Palma entre las ciudades con mayor densidad de carriles bici a nivel nacional, probablemente en el segundo lugar.
