
MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) – La periodista afgana Khadija Amin, refugiada en España, ha estrenado el documental ‘¿Dónde están mis hijos?’, donde narra su lucha por recuperar a sus tres hijos. En su país figura oficialmente como fallecida, y su exmarido ha cortado todas las vías de comunicación con ellos, lo que le impide demostrar que es su madre.
«Agradezco al Gobierno español que me ayudó a salir de Afganistán y a la ministra de Defensa, Margarita Robles, que me recibió en el aeropuerto cuando llegué (en 2021). No sabía que en un país había mujeres que tenían un cargo tan importante como ministra de Defensa (…) La situación es muy difícil, es un trauma. No te puedes recuperar, me siento culpable de haber dejado miles de mujeres, pero lo hice para sobrevivir y desde aquí ahora ayudo a muchas otras», declaró Amin en un encuentro con la prensa este martes en Madrid, donde vive desde hace cuatro años.
El documental, que se estrenará el próximo 26 de febrero en Movistar Plus+ y que cuenta con dos capítulos, relata cómo encontró a sus hijos a través de Google Maps en Kabul y supo a qué colegio iban. También muestra cómo colaboradores del régimen talibán le aseguraban que sacarían a los hijos que ella «había abandonado» si les pagaba 20.000 euros.
En la actualidad, la mujer espera obtener la nacionalidad española —lleva seis meses en espera— con el deseo de que eso le ayude a «recuperar» a sus hijos, que actualmente viven en Alemania con su padre.
Amin comentó que si en Kabul fue difícil localizar la casa de su exmarido y saber a qué colegio iban, en Alemania es aún más complicado, ya que el padre de los niños no les permite hablar con ella con frecuencia.
«Me permite hablar con ellos muy poco. La última vez que hablé con ellos me dijeron ‘ya no queremos hablar contigo’. Mi hijo mayor me dijo ‘mamá, por favor no nos llames porque nuestro padre nos cuida muy bien. Tú te fuiste, tú nos abandonaste y ahora ya no quiero hablar contigo’. Al principio esto me afectaba mucho, pero ahora pienso que esto no lo están diciendo ellos, lo dice su padre. Antes, querían estar conmigo y me preguntaban: ‘mamá, ¿dónde podemos ir a decir que queremos vivir contigo?'», narró Amin, quien explicó que aunque el documental le ha hecho revivir el «dolor», ha podido «sanar un poco».
La periodista —que ha denunciado haber sufrido violencia física, emocional y ahora vicaria— estuvo acompañada por el codirector del documental, quien aseguró que el exmarido de ella «nunca ha tenido intención de comunicarse» con ellos, aunque sabe que el largometraje ha visto la luz.
«Quiero estar fuerte para el futuro de mis hijos, para que vean cómo su madre sigue siendo una mujer fuerte y luchadora. Y que vean que no he luchado solo por ellos«, añadió.
La historia de millones de mujeres afganas encarceladas en Afganistán
Precisamente, Amin explicó que cuando llegó a España en 2021 (después de que los talibanes tomaran el control del país de nuevo), las autoridades españolas le ofrecieron cuatro asientos en un avión militar para sacar de Afganistán a sus tres hijos e incluso a su ya entonces exmarido. Él se negó, según explicó, y desde entonces cortó la comunicación entre ella y los menores, que siguen creyendo que Amin les «abandonó» y no ha hecho «nada para recuperarlos».
«Quiero que esto (el documental) sea una carta audiovisual porque a ellos les dicen que les abandoné y me fui. Quiero que vean que su madre nunca ha dejado de luchar por ellos, para que sepan cómo he luchado. Esta es una historia de millones de mujeres afganas que están encarceladas en Afganistán. Quiero que este documental dé visibilidad a las niñas y mujeres. La comunidad internacional nos abandonó a manos de terroristas», añadió.
En Afganistán, Amin se había divorciado de su marido después de denunciarlo por malos tratos. Sin embargo, tras el divorcio, en el acuerdo no figura que ella tenga tres hijos, y en su familia es considerada una «paria».
«Antes nos daban un poco de protección, pero si fuera hoy, sería imposible porque la nueva ley (en Afganistán) dice que el marido puede pegar a su mujer hasta que se le rompan los huesos. Todas las mujeres en Afganistán se quedaron sin derechos: no pueden salir de su casa, a las mujeres no les han dejado nada para que ellas puedan vivir allí. Es muy complicado entender la situación», lamentó Amin.
