El grupo parlamentario de Junts ha registrado una serie de iniciativas en el Congreso reclamando al Gobierno que Cataluña tenga un distrito universitario propio, que gestione las becas al margen del Ministerio e incluso que pueda limitar las plazas para alumnos que se inscriben desde fuera de la comunidad.
Según explica Junts, la aplicación uniforme del distrito universitario único «impide a la Generalitat organizar el acceso a sus universidades de acuerdo con sus necesidades sociales, sanitarias y lingüísticas», y reclama una modificación para priorizar a los estudiantes catalanes.
Para Junts, «la inmediata adopción de esta medida es imprescindible para garantizar el derecho de acceso a los estudios universitarios de los estudiantes catalanes en los próximos años, así como para asegurar el retorno a la sociedad catalana de la inversión pública realizada por las instituciones públicas catalanas en formación universitaria y la preservación del uso efectivo del catalán como lengua vehicular en los estudios y las prácticas».
Sólo un 20% de plazas para los que llegan de fuera
En este contexto, el partido de Carles Puigdemont reclama al Gobierno la reforma del marco legislativo en materia de universidades para que Cataluña tenga un distrito universitario propio y, hasta esa reforma, exige «una reserva del 80% de los puestos para el alumnado formado o residente en Cataluña en los estudios universitarios del ámbito sociosanitario».
Además, instan al Gobierno de Pedro Sánchez a realizar las reformas normativas necesarias para que, a partir del próximo curso, la Generalitat pueda llevar a cabo pruebas de aptitud personal (PAP) para los estudios de Medicina, complementarias a la nota de acceso, que se deberán hacer en catalán.
Junts solicita también garantizar «el uso efectivo del catalán como lengua vehicular en los estudios universitarios» y que en las prácticas clínicas se exija un conocimiento suficiente.
Un informe sobre el origen del alumnado que pide plaza
La formación independentista aboga por permitir a Cataluña analizar «el origen del alumnado de Medicina, el uso de las lenguas docentes y el grado de arraigo profesional posterior, como base para planificar la formación y las necesidades sanitarias en Cataluña».
Junts reclama, además, el traspaso en el plazo de seis meses de las becas universitarias y los fondos asociados para que Cataluña pueda establecer un sistema propio de becas salario que asegure el acceso en condiciones de equidad a todo el estudiantado catalán.
En otra iniciativa, el grupo que capitanea Míriam Nogueras desea que el Congreso reconozca formalmente la singularidad y excelencia del sistema universitario y de investigación de Cataluña, poniendo en valor su destacada presencia en los rankings estatales e internacionales, así como su capacidad de atracción de talento y recursos europeos.
Pagar a Cataluña y primarla al designar sedes científicas
Al mismo tiempo, el partido insta al Gobierno a «transferir anualmente 150 millones de euros para la financiación de la investigación y el desarrollo en Cataluña», alegando que «en 2024 solo se transfirió una parte de estos fondos (40,7 millones de euros), generando un déficit pendiente de 109,3 millones». «Este importe pendiente, sumado a la transferencia correspondiente en 2025, se tiene que hacer efectivo en el plazo de tres meses», exigen.
Por último, demandan al Gobierno de coalición que priorice a Cataluña a la hora de localizar futuras infraestructuras científico-técnicas. En este sentido, «el Congreso insta al Gobierno a establecer, en el plazo de seis meses, la planificación, la priorización y la localización de futuras infraestructuras científico-técnicas estratégicas estatales de acuerdo con el criterio del peso relativo de Cataluña respecto al conjunto del Estado en producción científica, transferencia de conocimiento, innovación empresarial y captación de fondos europeos de investigación, con el objetivo de reforzar el equilibrio territorial y la eficiencia de la inversión pública en I+D+i», concluye el texto de Junts.
